CACTUS: La historia del callsign que sobrevivió a dos aerolíneas

Aviación

Hay algo especial en los callsigns de aviación. No son sólo palabras que los pilotos usan para identificarse ante los controladores. Son identidad, historia, orgullo. Y pocos callsigns encapsulan tanto significado como CACTUS, que acompañó a America West Airlines desde 1987 hasta su desaparición definitiva en 2005, pasando por dos fusiones masivas y un momento histórico que todo el mundo recordará.

America West launched in 1983 with a modest fleet of three Boeing 737s, beginning its journey in Phoenix

El nacimiento de una aerolínea «underdog»

Todo comenzó en febrero de 1981, cuando el consultor aeronáutico Ed Beauvais decidió fundar una nueva aerolínea en Phoenix, Arizona. No era un emprendedor cualquiera: Beauvais ya era conocido en la industria por su gran experiencia en consultoría aérea. Pero pasar de asesorar a otros a crear tu propia compañía desde cero es un salto enorme. Y el bueno de Ed se lanzó al vacío.

El 1 de agosto de 1983, America West Airlines despegó con tres Boeing 737-200 alquilados. Sus primeros destinos eran modestos: Kansas City, Colorado Springs, Wichita y Los Ángeles. En esos primeros años, los pasajeros podían comprar sus billetes directamente en el avión. Imagina eso hoy en día.

La aerolínea creció rápidamente. Demasiado, incluso. Para 1984 ya operaba 11 Boeing 737 a 13 ciudades. En 1985 abrió su segunda base en Las Vegas. Pero el crecimiento agresivo trajo problemas: en1986, America West estaba al borde de la quiebra. Habían pedido demasiados aviones, expandido demasiado rápido, y los costes de operar desde la nueva Terminal 4 de Phoenix eran mucho mayores que en las instalaciones temporales.

Curiosamente, durante este período de expansión, America West llegó a operar cuatro Boeing 747-200 (ex-KLM, de los que volaban a St Marteen) entre 1989 y 1991. Con ellos inauguraron rutas a Honolulu y Nagoya, Japón. Pero estas rutas fueron un desastre comercial. Cuando la aerolínea se declaró en bancarrota en junio de 1991, los 747 fueron de los primeros activos en desaparecer.

¿Por qué «CACTUS»?

Tampoco hay que ser ingeniero de la NASA (o de SpaceX) para averiguarlo, pero si no quieres pensar te lo cuento. Y aquí es donde la historia se pone interesante. Originalmente, America West usaba su propio nombre como callsign. Pero a medida que crecían, la FAA identificó un problema: había demasiada confusión en las frecuencias. Entre Southwest, Northwest, Skywest, StatesWest y Wings West, los controladores estaban constantemente mezclando llamadas.

En 1987, la FAA pidió a America West que cambiara su callsign. La aerolínea, que entonces tenía unos 600 pilotos, organizó un concurso interno. Los finalistas fueron: Roadrunner, Firebird, Phoenix y Cactus.

Cactus ganó. Pero había un problema: el callsign ya estaba en uso por un general del Ejército en la costa Este que lo usaba para su avión privado. Según cuenta Ken Wood, veterano de 28 años en la compañía y entonces director de vuelo, fue el senador (por Arizona) John McCain quien usó su influencia para conseguir que el callsign fuera transferido a la aerolínea de su estado. McCain nunca confirmó oficialmente su participación, pero la historia persiste. Nota importante – John McCain no tiene nada que ver con las patatas fritas McCain. Y hasta ahí mi apunte de economía internacional.

El nombre tenía sentido perfecto. El Saguaro es el cactus emblemático del desierto de Sonora, símbolo indiscutible de Arizona. Y America West tenía su sede en Tempe, un suburbio de Phoenix, en pleno territorio del Saguaro.

De la quiebra a la supervivencia

America West operó bajo la amenaza constante de bancarrota desde 1991 hasta 1994. Fueron años duros: las acciones de los empleados carecían de cualquier valor, la flota se redujo en un 20% , y las rutas de Hawái y Nagoya desaparecieron para siempre. Y en ese momento es cuando Ed Beauvais decide dar un paso al lado como CEO.

Pero la aerolínea emergió más fuerte. En 1995, un joven ejecutivo llamado W. Douglas Parker se unió como vicepresidente senior y CFO. Parker sería elegido presidente y CEO en septiembre de 2001, apenas días antes del 11 de septiembre.

Como bien sabes, el 11-S golpeó duramente a toda la industria, pero America West sobrevivió. De hecho, mientras otras aerolíneas se debatían entre la vida y la muerte, America West estaba posicionándose para algo que nadie habría predicho: adquirir a una aerolínea mucho más grande.


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La fusión que cambió las reglas

El 27 de septiembre de 2005, America West completó su fusión con US Airways. Pero esta no fue una fusión típica. Técnicamente, America West fue la aerolínea «superviviente» (fue su estructura corporativa la que prevaleció legalmente). Sin embargo, la marca elegida para el combined airline fue US Airways.

Aquí viene lo fascinante: aunque el nombre exterior era US Airways, el callsign que prevaleció fue CACTUS, no el histórico de US Airways (que era «US AIR»). Es una de las pocas veces en la historia de la aviación donde una aerolínea más pequeña no solo adquiere a una más grande, sino que impone su identidad operativa.

Normalmente, el callsign revela quién adquirió a quién. Si American Airlines hubiera adquirido a US Airways manteniendo el nombre de esta última, seguirían usando el callsign «American». Pero en este caso, los pilotos de US Airways tuvieron que aprender a identificarse como «Cactus» en lugar de «US Air».

A partir de enero de 2006, todos los vuelos se comercializaban como US Airways, pero en la cabina seguía siendo Cactus. Los empleados de America West veían esto como una victoria simbólica. Los «Cactus Clubs» (grupos de empleados) siguieron funcionando, y las reuniones de ex-empleados se llaman «Cactus Reunions» hasta hoy.

Following the merger, aircraft displayed the US Airways brand while pilots continued using the distinctive Cactus callsign on radio

El «Milagro en el Hudson» y la fama mundial

El 15 de enero de 2009, el mundo conoció al callsign Cactus de una manera que nadie hubiera deseado ni imaginado. El vuelo 1549 de US Airways, un Airbus A320 comandado por el capitán Chesley «Sully» Sullenberger, despegó del aeropuerto LaGuardia en Nueva York y casi inmediatamente se encontró con una bandada de gansos.

Ambos motores fallaron debido al impacto y Sullenberger tomó una decisión que salvaría la vida de 155 personas: amerizar en el río Hudson. Pero lo que muchos no saben es que cuando escucharon las grabaciones del cockpit, los controladores no estaban hablando con «US Airways 1549». Estaban hablando con «Cactus 1549».

Las palabras exactas del capitán en la frecuencia con el control de La Guardia fueron: «Mayday mayday mayday. Uh this is uh Cactus fifteen thirty nine. Hit birds, we’ve lost thrust on both engines.»

Cuando la FAA liberó las grabaciones, millones de personas se preguntaron por qué el capitán se identificaba como «Cactus» y no como «US Airways».

El «Milagro en el Hudson» hizo que CACTUS pasara de ser un callsign conocido solo en círculos de aviación a ser reconocido mundialmente. De repente, este pequeño vestigio de una aerolínea regional de Arizona tenía un lugar en la historia de la aviación.

El último vuelo de CACTUS

El 8 de abril de 2015, CACTUS voló por última vez. No fue un evento público ni una ceremonia mediática. Fue simplemente el día en que la FAA otorgó un único certificado de operación después de a la fusión de US Airways y American Airlines, completada en 2013.

El último vuelo en usar el callsign fue el US Airways 774 desde Londres a Filadelfia. El capitán Edwin Stadelman tuvo el honor de hacer la última transmisión. Después de recibir autorización para abandonar la pista, su despedida fue simple y emotiva: «Cactus, out.»

Horas antes, el vuelo 2026 desde Phoenix a Filadelfia había sido el último vuelo doméstico en usar el callsign. El controlador de Filadelfia, al dar las instrucciones de aterrizaje, añadió un mensaje personal: «Ha sido un placer trabajar con todos los Cactus.»

Los empleados de America West, muchos de los cuales llevaban décadas en la compañía, vivieron el día con nostalgia mezclada con orgullo. Ed Beauvais, el fundador, entonces con 78 años, recibió una llamada de su hija, ex-azafata de America West que ahora vuela para NetJets, para contarle la noticia. «(Cactus) era un nombre perfecto para America West», dijo Beauvais. «Todo el mundo estaba orgulloso de él.»

El legado que permanece

Hoy, America West Airlines solo existe en la memoria de quienes trabajaron para ella, en los foros de entusiastas de la aviación, y en dos libreas retro que American Airlines tuvo en dos Airbus A319. Si ves un avión con matrícula N838AW o similar terminada en AW, estás viendo un avión que ha llevado tres identidades: America West, US Airways y American Airlines.

Las matrículas «AW»: huellas de un pasado compartido

Como te contaba en el párrafo anterior, las matrículas de la flota de America West seguían un patrón distintivo: terminaban en «AW» (America West). Este código no era casualidad. Era una forma de identidad visual que perduró incluso después de que la aerolínea dejara de existir como entidad independiente.

Cuando America West se fusionó con US Airways en 2005, muchos de los Airbus A320 y Boeing 737 mantuvieron sus matrículas originales. Un avión que había sido N838AW seguía siendo N838AW, aunque ahora llevara la librea de US Airways. Y cuando US Airways se fusionó con American Airlines en 2015, esos mismos aviones, con sus matrículas «AW», pasaron a la flota de American.

Para los spotters y entusiastas de la aviación, ver una matrícula terminada en «AW» en un avión de American Airlines es como encontrar un fósil viviente. Es un recordatorio tangible de que, aunque los nombres cambien y las libreas se repinten, la historia de la aviación está escrita en el registro de matrículas de cada aeronave.

El caso del CS-TSY: un Airbus A330 con historia

Uno de los ejemplos más fascinantes de este legado es el CS-TSY, un Airbus A320 que actualmente está pintado de blanco, propiedad de «White» una aerolínea con un sólo avión especializada en vuelos chárter.

Este avión tiene una historia que resume perfectamente la trayectoria de la industria aérea:

  • Origen: Fue entregado originalmente a America West Airlines en 2000 como N674AW.
  • Fusión 2005: Pasó a US Airways cuando America West adquirió a la aerolínea de Carolina del Norte.
  • Fusión 2015: Se integró en American Airlines tras la fusión con US Airways.
  • Venta: American Airlines vendió el avión, que pasó por varias manos antes de llegar a White.
  • Hoy: Opera como CS-TSY, llevando equipos de fútbol por Europa y realizando vuelos chárter de alto perfil.

El CS-TSY es un ejemplo perfecto de cómo los aviones, a diferencia de los callsigns y las marcas, tienen vidas largas que trascienden las fronteras corporativas. Mientras el callsign CACTUS desapareció en 2015, el N674AW (ahora CS-TSY) sigue volando, ahora con la bandera portuguesa en su cola.

1Es curioso pensar que cuando el CS-TSY transporta al Porto a sus partidos de Champions o al Las Palmas en tras un partido de LaLiga, está realizando una misión muy diferente a la que tenía cuando volaba para America West entre Phoenix y Honolulu. Pero el avión, en su esencia, es el mismo. Sólo ha cambiado el contexto.

Pero el verdadero legado de CACTUS no está solo en los aviones. Está en lo que representaba: una aerolínea que nació pequeña, enfrentó la quiebra, sobrevivió al 11 de septiembre, y no solo se recuperó, sino que terminó adquiriendo una aerolínea más grande. Es la historia del underdog que vence al gigante.

Los Cactus Clubs siguen reuniéndose. Los ex-empleados de America West siguen llamándose a sí mismos «familia Cactus». Y cada vez que alguien escucha las grabaciones del vuelo 1549 y se pregunta por qué dice «Cactus», está conectando con una historia décadas de aviación estadounidense.

En una industria donde las fusiones suelen borrar por completo la identidad de la aerolínea adquirida, CACTUS fue la excepción. Durante una década, los pasajeros subían a aviones que decían «US Airways» mientras los pilotos se identificaban como «Cactus». Fue una pequeña victoria de identidad, un recordatorio constante de que a veces el más pequeño puede dejar la marca más duradera.

Y aunque el callsign ya no existe, su eco permanece. En cada historia sobre el Milagro en el Hudson, en cada conversación entre veteranos de la aviación, en cada reunión de ex-empleados de America West. CACTUS no murió el 8 de abril de 2015. Simplemente se convirtió en leyenda.

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¡Hasta la semana que viene!

¿Por qué los aeropuertos de Canadá empiezan por Y?

Aviación

YYZ, YVR, YUL, YEG, YOW… Si alguna vez has buscado vuelos a Canadá, habrás notado algo peculiar. Prácticamente todos los aeropuertos comerciales canadienses comparten una misma inicial: la letra Y. (Si no los has buscado y no tenías ni idea, aquí estoy yo para explicártelo).

No es casualidad. Tampoco es una norma impuesta al azar ni un capricho burocrático. La respuesta está escondida en la historia de la aviación de los años 30, cuando los pilotos dependían de las ondas de radio para no perderse y de los reportes meteorológicos para aterrizar con vida.

Y esa Y que ves en tu tarjeta de embarque hacia Toronto, Vancouver o Montreal tiene un significado muy concreto que se ha mantenido intacto durante casi un siglo.

La Y domina el mapa: más de 30 aeropuertos canadienses comparten esta inicial única

Qué son los códigos IATA y para qué sirven

Antes de entrar en la historia canadiense, conviene entender qué son exactamente estos códigos de tres letras que aparecen en billetes, etiquetas de equipaje y pantallas de aeropuerto.

La IATA (International Air Transport Association, fundada en 1945) estableció un sistema de identificadores de tres letras para aeropuertos a nivel mundial. El objetivo era simple: crear un lenguaje común que cualquier aerolínea, agencia de viajes o sistema de reservas pudiera entender sin ambigüedad.

Estos códigos se usan para todo: desde los sistemas GDS (Global Distribution Systems) que utilizan las agencias de viajes, hasta las etiquetas adhesivas que pegan en tu maleta en el mostrador de facturación.

La mayoría de países asignan códigos relacionados con el nombre de la ciudad o aeropuerto. BCN para Barcelona, MAD para Madrid, CDG para Charles de Gaulle en París, FCO para Fiumicino en Roma. Es intuitivo, fácil de recordar.

Pero Canadá decidió hacer las cosas de forma diferente.

El origen de la Y: estaciones de radio y meteorología en los años 30

Para entender por qué los códigos IATA en los aeropuertos de Canadá empiezan por Y, hay que viajar a los años 1930. La aviación comercial está despegando (literalmente) en Canadá, un país enorme con distancias inmensas entre ciudades y un clima que puede cambiar en cuestión de minutos.

En aquella época, Canadian National Railway ya utilizaba códigos de dos letras en código Morse para identificar sus estaciones. Este sistema de identificación por radio era la columna vertebral de las comunicaciones en un país donde las distancias hacían imposible la comunicación directa.

El Departamento de Transporte de Canadá aprovechó esta infraestructura y creó una red nacional de estaciones meteorológicas vinculadas a los aeródromos. Pero necesitaban un sistema para que los pilotos supieran rápidamente qué aeropuertos tenían las instalaciones necesarias para un aterrizaje seguro.

La solución fue elegante y práctica:

  • Y = «Yes»: el aeropuerto SÍ tiene estación de radio Y meteorológica
  • W = «Without»: el aeropuerto NO tiene estas instalaciones

Este prefijo se añadía delante del código de dos letras existente de la estación de radio.

¿Por qué esto era crítico para los pilotos? En los años 30 no existía el GPS. Los pilotos navegaban por radiofaros, señales de radio que les indicaban su posición. Si un aeropuerto tenía estación de radio, el piloto podía orientarse hacia él. Si además tenía estación meteorológica, podía saber las condiciones de viento, visibilidad y techo de nubes antes de intentar el aterrizaje.

Aterrizar en un aeropuerto sin información meteorológica actualizada, con las condiciones climáticas extremas de Canadá, era un riesgo evidente.

De 2 letras a 3 letras: la transición de los años 40

En los años 40, la IATA comenzó la implantación de los códigos de aeropuerto de 3 letras a nivel mundial.

Canadá se encontró con una decisión: crear un sistema completamente nuevo, o adaptar el que ya funcionaba.

Optaron por lo segundo. Mantuvieron la Y como prefijo y añadieron las dos letras del código de radio original. Así, Toronto (cuya estación en Malton tenía el código «YZ») se convirtió en «YYZ». Vancouver (código de radio «VR») pasó a ser «YVR».

La inercia institucional hizo el resto. Una vez que el sistema quedó establecido y codificado en manuales y procedimientos, nadie tuvo incentivos para cambiarlo. Y así, casi un siglo después, seguimos viendo esas «Y» en nuestras tarjetas de embarque.

Los aeropuertos canadienses más importantes y sus códigos

Más de 30 aeropuertos comerciales canadienses llevan el prefijo Y. Aquí está el desglose de los principales, desde los grandes hasta los aeropuertos regionales que conectan las vastas distancias del país.

Los más grandes

YYZ – Toronto Pearson

El aeropuerto más grande de Canadá, y uno de los más transitados de Norteamérica. Su código viene de la estación de radio de Malton, Ontario (código «YZ»), donde originalmente se ubicaba el aeropuerto en 1939.

Curiosidad: Toronto Pearson ha convertido el código YYZ en un elemento de marketing. En la Terminal 1 hay un famoso letrero luminoso con las letras YYZ que se ha convertido en parada obligatoria para selfies de viajeros.

YVR – Vancouver International

La puerta de entrada de Canadá al Pacífico. Las letras VR corresponden al identificador de radio original de Vancouver. Es el segundo aeropuerto más transitado del país y la principal conexión con Asia.

YUL – Montreal-Trudeau

Aquí, amigos, hay un misterio que ni el propio aeropuerto puede resolver con certeza. La teoría más aceptada es que las letras «UL» provienen del radiofaro de Kirkland, que emitía «UL» en código Morse.

Otros aeropuertos importantes

CódigoAeropuertoCiudad/Provincia
YYCCalgary InternationalCalgary, Alberta
YEGEdmonton InternationalEdmonton, Alberta
YOWOttawa Macdonald-CartierOttawa, Ontario
YQBJean LesageQuebec City, Quebec
YWGJames Armstrong RichardsonWinnipeg, Manitoba
YXEJohn DiefenbakerSaskatoon, Saskatchewan
YZFYellowknifeYellowknife, Northwest Territories
YAZTofinoTofino, British Columbia

Canadá tiene más de 30 aeropuertos comerciales con código Y, cubriendo prácticamente todo el alfabeto desde YAZ (Tofino, en la costa del Pacífico) hasta YZF (Yellowknife, en los Territorios del Noroeste).

Canadá vs el mundo: por qué cada país tiene su propio sistema de códigos IATA

El sistema canadiense es único. Ningún otro país ha adoptado un prefijo tan consistente para todos sus aeropuertos. Veamos cómo se compara con otros países.

Estados Unidos: restricciones de letras

En Estados Unidos, el sistema de códigos IATA es mucho más caótico. La razón tiene que ver con las restricciones de la FCC (Federal Communications Commission):

  • La letra N está reservada para la Marina (Navy)
  • Las letras W y K están reservadas para emisoras de radio

El resultado es que los aeropuertos estadounidenses tuvieron que buscar combinaciones creativas: JFK (John F. Kennedy), LAX (Los Angeles International), ORD (Chicago O’Hare, que viene del antiguo nombre Orchard Field), DFW (Dallas-Fort Worth).

No hay un patrón reconocible como en Canadá.

México y la Z

Los aeropuertos mexicanos muestran cierta tendencia hacia la letra Z, pero sin la consistencia canadiense. Los grandes aeropuertos tienen códigos representativos, como MEX para Ciudad de México, CUN para Cancún, GDL para Guadalajara.

Europa: nombres de ciudades

En Europa, la mayoría de códigos intentan reflejar el nombre de la ciudad o aeropuerto: BCN (Barcelona), MAD (Madrid), CDG (Charles de Gaulle), LHR (London Heathrow). Es más intuitivo para el viajero, pero menos consistente como sistema.

Algunos códigos europeos son enigmáticos: FCO para Roma viene de Fiumicino, el pueblo donde está ubicado el aeropuerto. ORY para París-Orly tampoco es inmediatamente obvio.

Canadá es el único país con un prefijo casi universal, identificas un vuelo canadiense al instante

Curiosidades y datos que probablemente no conocías

Después de investigar este tema, he recopilado algunos datos que hacen que la historia de la «Y» sea aún más interesante.

1. Rush y YYZ

La legendaria banda canadiense Rush tiene una canción instrumental llamada precisamente «YYZ». La introducción de la canción reproduce el código Morse de las letras Y-Y-Z (-.– -.– –..). Es un tributo al aeropuerto de Toronto y se ha convertido en un himno no oficial para los viajeros que aterrizan en Pearson.

2. No todos son Y

Aunque la Y domina, algunos aeródromos secundarios canadienses usan W, X o Z como prefijo. Sin embargo, ningún aeropuerto comercial principal escapa a la regla de la Y.

3. La Y que no es canadiense

Cuidado con asumir que toda Y significa Canadá. YUM es el código de Yuma, Arizona (Estados Unidos). La Y no garantiza automáticamente un destino canadiense, aunque la probabilidad es alta.

4. Doble Y

Algunos aeropuertos tienen doble Y: YYZ (Toronto), YYC (Calgary), YYJ (Victoria). Esto ocurre cuando el código de radio original ya empezaba por Y, así que al añadir el prefijo Y quedó duplicado.

5. El más septentrional

YFB es el código de Iqaluit, capital de Nunavut, el territorio más nuevo de Canadá. Es uno de los aeropuertos comerciales más al norte del mundo, y por supuesto, lleva su Y.


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Por qué esto importa hoy (y no solo para avgeek como nosotros)

La «Y» canadiense ha trascendido su origen práctico para convertirse en algo más: una marca de identidad.

Cuando ves un código que empieza por Y en una pantalla de salidas, en una etiqueta de equipaje o en una tarjeta de embarque, sabes inmediatamente que el destino es Canadá. Es reconocimiento instantáneo, algo que ningún otro país ha logrado con sus códigos de aeropuerto.

Toronto Pearson ha entendido perfectamente este valor de marca. El aeropuerto ha convertido YYZ en un elemento de merchandising y señalización. El famoso letrero luminoso de YYZ en la Terminal 1 aparece en miles de fotos de Instagram cada año.

Para los profesionales de la aviación, la Y es un legacy que sigue funcionando. Los sistemas modernos de navegación ya no dependen de radiofaros, pero el código permanece como testimonio de una época en la que cada letra en una frecuencia de radio podía significar la diferencia entre un aterrizaje seguro y un accidente.

IATA vs OACI: dos sistemas paralelos que conviven

Pero hay un matiz importante que los viajeros frecuentes quizás desconocen: los códigos IATA de tres letras que vemos en billetes y etiquetas de equipaje no son los únicos identificadores de aeropuertos. Existe un sistema paralelo: los códigos OACI (Organización de Aviación Civil Internacional), de cuatro letras, utilizados principalmente en la operación aérea profesional.

Mientras los códigos IATA están diseñados para el viajero y las aerolíneas comerciales, los códigos OACI son el estándar técnico que usan pilotos, controladores aéreos y sistemas de navegación. Y aquí es donde el sistema se vuelve aún más interesante.

Los códigos OACI siguen una lógica geográfica estricta. La primera letra indica la región del mundo:

  • C para Canadá (CYYZ para Toronto, CYVR para Vancouver, CYUL para Montreal)
  • K para Estados Unidos continental (KJFK, KLAX, KORD)
  • L para el sur de Europa (España, Portugal, Francia, Italia…)
  • E para el norte de Europa (Reino Unido, Alemania, Países Bajos…)

En España, por ejemplo, todos los aeropuertos tienen códigos OACI que empiezan por LE: LEBL (Barcelona El Prat), LEMD (Madrid Barajas), LEVC (Valencia), LEAL (Alicante), LEZL (Sevilla). La segunda letra (E) indica que pertenecen al espacio aéreo español dentro de la región sur de Europa.

*Hay una salvedad, y es que tanto los aeropuertos de las Islas Canarias como Ceuta y Melilla empiezan por “G”, letra dedicada al África Occidental.

AeropuertoCódigo IATACódigo OACI
Toronto PearsonYYZCYYZ
VancouverYVRCYVR
BarcelonaBCNLEBL
MadridMADLEMD
Londres HeathrowLHREGLL
París CDGCDGLFPG

¿Ves el patrón? En el sistema OACI, Canadá recupera su prefijo distintivo: todos sus aeropuertos empiezan por CY. Esa Y de «Yes» sigue ahí, pero ahora precedida por la C de Canada. Es como si el sistema OACI hubiera institucionalizado oficialmente lo que Canadá venía haciendo desde los años 30.

Así que la próxima vez que escuches a un piloto comunicarse con la torre de control o veas un plan de vuelo, fíjate: CYYZ, CYVR, CYUL… La Y canadiense no solo sobrevive en los billetes de avión; está grabada en el propio sistema de navegación aérea internacional.

A partir de hoy, cuando veas un código que empiece por Y, ya conoces la historia detrás: estaciones de radio, reportes meteorológicos, pilotos navegando por las inmensidades de Canadá en los años 30, y una decisión pragmática que se convirtió en tradición.

¿Conocías este origen? Me encantaría saber si te has fijado alguna vez en esta particularidad de los aeropuertos canadienses, o si tienes alguna anécdota de viaje relacionada con estos códigos.

Además, como siempre me gusta recordarte, puedes encontrarme en LinkedIn o en Twitter/X. Siempre es un placer hablar de aviación, historia y esas curiosidades que hacen que volar sea algo más que simplemente ir de A a B.

¡Hasta la semana que viene!

El adiós del gigante: La retirada del Beluga ST número 5.

Aviación
El adiós del gigante: La retirada del Beluga ST número 5 y el fin de una era

El 29 de enero de 2026 fue un día especial para los amantes de la aviación. Ese día, el Airbus Beluga ST con matrícula F-GSTF, el quinto de la flota, despegó por última vez. Su viaje final desde Burdeos hasta las instalaciones de Airbus en Broughton (Gales) no fue uno más del montón, fue la despedida de un viejo conocido, el punto final a casi 30 años de trabajo sin descanso.

Pero ojo, que esta no es una de esas historias tristes de jubilación. Este avión, el más joven de los cinco hermanos ST, no va a un desguace a criar óxido. Airbus ha decidido darle una nueva misión: se convertirá en un centro de apoyo a la educación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

Su curioso fuselaje gigante, que durante décadas ha transportado alas y partes de aviones en construcción, ahora va a albergar las mentes curiosas de las futuras generaciones de ingenieros y pilotos. Una jubilación más que merecida y con un propósito genial.

Además, según declara Airbus, esperan poder emplear algunos de los Beluga ST que aún tienen con el mismo fin: que instituciones o museos quieran darle un segundo uso. En la actualidad, el fabricante europeo está en conversaciones para encontrar el hogar definitivo a los queridos Airbus A330-600 Super Transporter.

Este post es un pequeño homenaje a su increíble viaje. Vamos a recordar por qué nació, la necesidad de reemplazar a los viejos Super Guppy, cómo se convirtió en la columna vertebral de la producción de Airbus, la llegada de su hermano mayor (el Beluga XL) y su fascinante «segunda vida» como carguero para todo tipo de clientes.

Venga, que despegamos.

El Super Guppy esperando para despegar en Toulouse mientras aterriza un Beluga ST en pruebas

La historia del Beluga ST

Para entender al Beluga, primero hay que entender el puzzle logístico que era (y sigue siendo) Airbus. Desde el principio, la compañía ha sido un consorcio europeo. Por poner un ejemplo, las alas se pueden fabricar en Reino Unido, los fuselajes en Alemania, la cola en España y el montaje final se realiza en Francia. Mover piezas tan enormes de un país a otro era (y es) un dolor de cabeza. Hacía falta una solución a la altura, y ahí es donde empieza todo esto.

De Super Guppy a Beluga: La necesidad de crecer

Antes de que la «ballena voladora» surcara los cielos, el trabajo sucio lo hacían los Aero Spacelines Super Guppy. Eran unos aviones con un aspecto bastante simular, basados en los antiguos Boeing 377 Stratocruiser de los años 40. Hacían su trabajo, sí, pero eran lentos, carísimos de mantener y, a medida que Airbus pisaba el acelerador con su producción, su capacidad se quedaba cada vez más corta.

De hecho, corría una broma por la industria que decía que «todo Airbus hizo su primer vuelo en un Boeing», y era verdad. La flota de Guppies ya no daba para más y Airbus necesitaba una solución propia, más moderna, eficienre y, sobre todo, más grande. La decisión estaba clara: si nadie podía construirles el avión que necesitaban, pues se lo harían ellos mismos.

El nacimiento de una leyenda: El A300-600ST

Aquí es donde la ingeniería europea se pone creativa de verdad. En lugar de diseñar un avión desde cero, los ingenieros de Airbus decidieron modificar uno de sus propios modelos, el fiable A300-600. Bautizaron el proyecto como Super Transporter, o ST, y las modificaciones fueron de las que quitan el hipo.

Para empezar, bajaron la cabina de los pilotos por debajo del suelo de carga. Luego, cortaron la parte de superior del fuselaje y le «injertaron» una bodega de carga gigantesca con forma de herradura, que le dio esa silueta tan inconfundible. Y para rematar, diseñaron una puerta de carga frontal que se abría hacia arriba como la visera de un casco, permitiendo meter y sacar piezas enormes con una facilidad que asusta.

El primer Beluga ST voló en septiembre de 1994 y entró oficialmente en servicio en 1995. Acababa de nacer una leyenda.


Historias como esta, que mezclan ingeniería, logística y pasión por la aviación, son las que me encanta contar. Si a ti también te gusta leerlas, te invito a unirte a mi newsletter para no perderte ninguna. Es gratis y no te llenaré el mail de spam 😉


Misiones más allá de las alas: Un carguero para todo

Aunque su principal tarea era mover componentes de Airbus entre las fábricas europeas, la capacidad única del Beluga ST no pasó desapercibida. Su bodega de carga era tan absurdamente grande que pronto empezaron a lloverle peticiones para misiones especiales que ningún otro avión del mundo podía hacer.

Su currículum es de lo más variado y demuestra una versatilidad increíble:

  • Transportó el módulo Columbus, la parte europea de la Estación Espacial Internacional, hasta el Centro Espacial Kennedy en Florida.
  • Llevó satélites de telecomunicaciones enormes para ser lanzados desde Cabo Cañaveral.
  • En 1999, se marcó una de sus misiones más famosas: transportar el icónico cuadro de Delacroix, «La Libertad guiando al pueblo», desde París a una exposición en Tokio. Y no de cualquier manera, sino en una cabina presurizada y con control de temperatura.
  • Incluso ha cruzado el planeta para llevar helicópteros a ferias aeronáuticas en sitios tan lejanos como Australia.

Infografía de las misiones icónicas del Beluga ST, desde módulos espaciales hasta obras de arte.

El Beluga ST demostró ser mucho más que una solución logística interna; se convirtió en una herramienta única para transportar mercancías fuera de lo común por todo el mundo.

Fue, precisamente dentro de un Beluga ST, que el primer Airbus A350-1000 llegó a Toulouse para su ensamblaje final. Disfruta de este vído de 2016 🙂

El relevo generacional que llevó a la retirada paulatina del Beluga ST

A pesar de su increíble servicio, el tiempo no perdona, y el ritmo de producción de Airbus no paraba de crecer. Con programas como el del A350 a todo gas, la flota de cinco Beluga ST empezó a quedarse pequeña. Llegaron a estar volando cinco veces al día, seis días a la semana, operando al límite. Hacía falta más músculo, y la respuesta fue, como no podía ser de otra manera, un Beluga todavía más grande.

¿Por qué un nuevo Beluga?

En 2014, Airbus lanzó oficialmente el programa Beluga XL. Las razones eran puramente estratégicas y vitales para el futuro de la compañía:

  • Necesidad de capacidad: La razón principal y más urgente era poder transportar dos alas del A350 a la vez. El Beluga ST solo podía llevar una, lo que duplicaba los vuelos necesarios y creaba un cuello de botella para el programa estrella de Airbus.
  • Aumento de la producción: Para seguir el ritmo de fabricación de superventas como el A320neo y el A350, Airbus necesitaba un sistema de transporte aéreo más eficiente y con mayor capacidad.
  • Modernización: Aunque a los ST todavía les quedaba cuerda, era el momento ideal para pasarse a una plataforma más moderna, basada en el A330, que gastaba menos combustible y tenía tecnología más avanzada.

Beluga XL vs. Beluga ST: La evolución en cifras

El nuevo Beluga XL (cuyo nombre técnico es A330-700L) está basado en el fuselaje del A330-200. El primero entró en servicio en enero de 2020, y su apariencia es aún más llamativa, con esa «sonrisa» pintada en el morro que le da un aire simpático.

Pero más allá de la pintura, la diferencia en capacidades es evidenre. La mejor forma de verlo es con una tabla:

CaracterísticaAirbus Beluga STAirbus Beluga XL
Avión baseA300-600A330-200
Capacidad de carga47 toneladas51 toneladas
Capacidad extra+30% de capacidad
Alcance (a plena carga)1.650 km4.000 km
Alas de A350Solo puede llevar unaPuede llevar dos a la vez
Longitud56,15 m63,1 m

Como puedes ver, el Beluga XL no es solo un poco más grande; es un salto generacional en toda regla. Más capacidad, más alcance y, sobre todo, la habilidad de resolver el puzzle logístico del A350, asegurando la cadena de producción de Airbus para los próximos años.

Comparativa entre el Beluga XL y su predecesor, el Beluga ST

La aventura de Airbus Beluga Transport antes de la retirada de los Beluga

A medida que la nueva flota de seis Beluga XL iba completándose (el último entró en servicio en junio de 2024), Airbus se encontró con una flota de Beluga ST a los que todavía les quedaba algo de vida útil. ¿Qué hacer con ellos? La respuesta fue, de nuevo, muy ingeniosa: crear una nueva aerolínea para ofrecer su capacidad única a clientes externos.

Del servicio interno al cliente externo

A finales de 2021, Airbus lanzó oficialmente el servicio Airbus Beluga Transport. La idea era simple: aprovechar la experiencia y las capacidades de los ST para transportar cargas de gran tamaño para clientes de la industria espacial, petrolera, militar o humanitaria.

En poco tiempo, los Beluga ST volvieron a dar la vuelta al mundo en misiones comerciales, llevando helicópteros a Japón o satélites para clientes de primer nivel como Inmarsat. Para hacerlos aún más versátiles en aeropuertos con menos infraestructura, Airbus incluso desarrolló soluciones ingeniosas como el On-Board Cargo Loader (OBCL), una especie de grúa interna. El único «pero» es que este sistema limitaba la carga útil a 20 toneladas, pero abría la puerta a operar en muchísimos más sitios.

Pruebas de carga militar en el Beluga ST: Un Sikorsky CH-53 alemán con un peso de 19 toneladas

Un final planeado, no un fracaso: El contexto de la retirada del Beluga ST

Aquí es importante aclarar una cosa. Que se retiren algunas unidades y que las operaciones de Airbus Beluga Transport vayan a menos no significa que el negocio haya fracasado. Para nada. Desde el principio, este proyecto fue una solución temporal para aprovechar las horas de vuelo que les quedaban a los ST mientras se completaba la transición a la flota XL.

La misión principal de Airbus es y será siempre fabricar y vender aviones, no gestionar una aerolínea de carga de nicho. El plan de jubilación de los ST ya estaba escrito. Para mediados de 2027, se espera que la flota XL asuma todo el transporte interno, y la aventura comercial de los ST habrá llegado a su fin. Fue una jugada estratégica, inteligente y bien ejecutada.

El legado de la ballena voladora

El viaje del Beluga ST es una de esas historias que nos encanta en el mundo de la aviación. Nació de una necesidad logística, se convirtió en una solución de ingeniería brillante y acabó siendo un icono que cualquiera reconoce en un aeropuerto. Durante tres décadas, ha sido mucho más que un avión de carga. Ha sido el sistema circulatorio que permitió a Airbus crecer y convertirse en el gigante que es hoy.

La retirada del Beluga ST número 5 es más que aparcar un avión. Es el cierre simbólico de un capítulo clave en la historia de la logística aeronáutica. Le deja el paso a su sucesor, el XL, que está más que preparado para los retos que vienen.

Al final, el Beluga es el ejemplo perfecto de cómo la necesidad agudiza el ingenio. A veces, las soluciones más eficaces son las que parecen más raras a primera vista. Como el Mini clásico, que nació en plena crisis del petróleo en plena necesidad de coches pequeños, urbanos, y de poco consumo.

Primer MINI volador o, mejor dicho, el primer MINI enviado por vía aérea.

Volviendo al Beluga, lo mejor de todo es que su historia no acaba aquí. Su nueva vida como centro educativo en Broughton asegura que el legado de esta increíble ballena voladora seguirá inspirando a los que, algún día, diseñarán los aviones del mañana.

Esta es una de esas historias que demuestran que la ingeniería no tiene límites. ¿Qué te parece el Beluga? ¿Lo has visto volar alguna vez? Me encantaría seguir la conversación contigo en los comentarios, LinkedIn o en Twitter.

¡Hasta la semana que viene!

Aterriza en Barcelona-El Prat un vuelo con amenaza de bomba a bordo

Aviación

El Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha recuperado la normalidad tras la activación esta mañana de los protocolos de seguridad por una amenaza de bomba en un vuelo de la compañía Turkish Airlines. El incidente, que finalmente ha resultado ser una falsa alarma, se ha saldado sin heridos y sin afectar de manera significativa a la operativa global de las instalaciones.

El vuelo TK1853, que operaba la ruta Istanbul-Barcelona con 148 pasajeros y 7 tripulantes, notificó a las autoridades una posible amenaza mientras se encontraba sobrevolando el Mediterráneo. El aviso se originó tras la identificación de una red Wi-Fi creada desde un dispositivo móvil a bordo con un nombre que aludía directamente a un artefacto explosivo («I have a bomb, everyone will die»). Siguiendo los procedimientos de seguridad aérea, la aeronave fue escoltada por aviones de combate de las fuerzas aéreas francesa y española hasta su aterrizaje, que se produjo alrededor de las 11:00 horas.

El A321 de Turkish rodando hasta la zona de párking remota, seguido por multitud de vehículos.

Yahya Üstün, Vicepresidente y portavoz oficial de Turkish Airlines, ha confirmado a través de un comunicado que la tripulación detectó el punto de acceso inalámbrico creado por un pasajero y activó de inmediato los protocolos necesarios en coordinación con los centros de control. La aerolínea ha subrayado que la prioridad en todo momento fue garantizar un aterrizaje seguro para proceder posteriormente a la inspección en tierra.

Siguiendo el protocolo establecido para estos casos, el centro de control mandó el avión a una zona de estacionamiento remota, empleada normalmente para gestionar contingencias de seguridad sin interferir en el tráfico de las terminales. Paralelamente, Protecció Civil activó el plan AEROCAT y se coordinó un dispositivo integrado por la Guardia Civil, los Mossos d’Esquadra y servicios de emergencia.

Tras el aterrizaje, los especialistas en desactivación de explosivos, junto con unidades caninas, inspeccionaron minuciosamente tanto la cabina como las bodegas del Airbus A321 y el equipaje de mano en la plataforma. A las 13:30 horas, la Delegación del Gobierno y Aena confirmaron la inexistencia de cualquier peligro real tras completar el registro sin hallazgos adversos.

La investigación se centra ahora en la identificación definitiva del pasajero responsable de la creación del punto de acceso móvil. Por su parte, Turkish Airlines ha informado que, una vez finalizadas las inspecciones y descartado el peligro, el vuelo de regreso a Estambul está operando con normalidad, aunque con el retraso acumulado por el operativo de seguridad. Finalmente ha despegado a las 15:31 (con 4 horas de retraso) El aeropuerto ha mantenido su actividad programada durante toda la jornada.

El avión protagonista del incidente, volando de vuelta a Istanbul.

Como nota positiva, además de la constatación de que esto de hoy ha sido una falsa alarma, destaco que todos los procedimientos han funcionado a la perfección. Desde los controladores las esperas sobre el mar para dar tiempo a todo el mundo a prepararse, al mismo tiempo que han organizado todos los tráficos de llegada, el aterrizaje por la pista 02 del Prat, la escolta, hasta el desalojo seguro del aparato. La aviación es tan segura por cosas como esta.

Todo está pensado y todos sus actores están preparados para cualquier incidente.

Bien por ellos.

Una nueva vida para el último MD-83 construido

Aviación

Como probablemente sabrás, ya he hecho un par de artículos sobre algunos aviones que han vuelto a la vida. En ellos, os relato cómo se ha decidido dar un nuevo uso a aparatos que surcaron los cielos en el pasado, ya fuera transportando pasajeros o incluso siendo parte importante en el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial.

Es algo menos frecuente encontrarnos con aviones que vuelven a su anterior vida. Es decir, al aire.

Hoy te traigo un caso de estos. Un rara avis. Además, un avión con una historia detrás, como no podía ser de otra manera.

¡Empezamos!

El origen

El protagonista de nuestra historia de hoy fue entregado a Trans World Airlines (TWA) el 28 de diciembre de 1999. Con matrícula N984TW, este MD-83 esquivó el “Efecto 2000” por 4 días. Lo que no pudo regatear fue la absorción de TWA por parte de American Airlines.

Así pues, a finales de 2001 este avión siguió los pasos de empleados y activos de la histórica aerolínea y se integró en lo que hoy llamamos simplemente “American”. Aún así, conservó su matrícula con el “TW” final, como referencia a la compañía que lo estrenó.

MD-83 de TWA – Photo: Wikipedia Commons

Años de esplendor

El “emedé” siguió volando para American, siendo la aerolínea una de las mayores operadoras de esta familia, con casi 300 unidades. 70 de ellas del modelo que nos ocupa, el MD-83. La mayor parte de ellas fueron recibidas con la absorción de TWA.

N984TW ya con la librea de American, despegando

Este aparato en concreto, con 140 asientos, repartidos en 16 butacas Business (4 filas de 4 asientos) y 124 butacas economy en la ya famosa configuración de 5 asientos por fila de los MD.

Esta configuración no ha pasado del todo de moda, ya que aviones como el A220 la utiliza actualmente. Te dejo un ejemplo del interior del A220 de Air France, ya que la aerolínea con base en el aeropuerto de París CDG cuenta co unidades (de un total de 60 pedidos). Air France está renovando la flota de A318, A319 y algunos A320 con el Airbus de origen canadiense.  

Interior del A220 de Air France – Photo: Air France

Aprovecho para contarte mi experiencia en el A318 de Air France con susto a bordo y descenso de emergencia incluido. Te dejo el artículo aquí.

Como te he dicho al inicio del post, este avión esquivó el “Efecto 2000” por los pelos. Para los zillenial que escucháis sonidos indescifrables y le llamáis “música”, el efecto 2000 fue una teoría que preveía un caos absoluto por el uso de sólo 2 cifras en los años al programar software. Así, el 1 de enero de 2000 estaba programado como 01/01/00 y se pensó que todo dejaría de funcionar al no saber detectar si era el año 2000 o el 1900.

Cosas de millenials, y boomers 😊

Volviendo a la habilidad del MD-80 de esquivar problemas, quién diría que salvaría la peor de las situaciones que se puede encontrar un avión: Dejar de volar.

Vídeo con el que American Airlines se despedía de los MD – Fuente: American

En septiembre de 2019, American decide dejar de utilizar este modelo y manda las 30 unidades que aún conservaba al desierto, en Nuevo México. El Aeropuerto de Roswell estaba iba a ser su último destino y, a juzgar por la foto que encontrarás aquí debajo, nada parecía indicar lo contrario.

MD de American Airlines en pleno desierto, en el aeropuerto de Roswell

Una nueva vida

A veces hay un día que pasa algo que te cambia la vida. Para el N984TW fue el 6 de enero de 2025 cuando, contra todo pronóstico y 5 años después de ser preservado en pleno desierto, volvía a levantar el vuelo en un trayecto hasta Saltillo. Con poco más de una hora de vuelo, podemos decir que es un “saltillo”, sí.

Y ahí empezó todo. El MD fue puesto al día en las instalaciones de una compañía de MRO en el propio aeropuerto y, tras varios vuelos de prueba y proceso de pintado, comenzó su viaje hasta Kirguistán realizando varias escalas. El “emedé” empezará a volar en breve para TezJet, una aerolínea que ya cuenta con otro avión de McDonnell Douglas en sus filas, así como un par de AVRO a.k.a. “jumbolino”.

Su nueva matrícula será “EX-80017”, eliminando así el rastro de la histórica compañía TWA. Lo que no se borrará de su historial es que este es el último MD-83 que salió de la factoría de McDonnell Douglas en Long Beach, California.

¡Aquí termina el artículo de hoy! Como siempre, podemos seguir la conversación en LinkedIn o X. También, si lo deseas, puedes dejar algún comentario.

¡Hasta la próxima!

Johan Cruyff y el otro holandés volador

Aviación

El 24 de marzo se cumplieron 9 años del fallecimiento de Johan Cruyff. No te descubriré nada si te digo que el holandés revolucionó el fútbol español de los años 70 y supuso un terremoto en un país que aún estaba bajo el mando de un dictador. Johan Cruyff devolvió la ilusión a un Barça gris que se había acostumbrado a coleccionar derrotas.

Johan Cruyff a su llegada a Barcelona, recibido por Armand Carabén. Photo: F.C.Barcelona

Cruyff, además, volvió a Barcelona en el año 1988 para convertirse en entrenador del primer equipo azulgrana y conseguir la primera copa de Europa de la entidad. Él puso los cimientos que luego llevarían al club a repetir gestas europeas. No es el qué, es el cómo.

Como jugador, uno de sus goles más famosos dejó esta instantánea que verás aqui debajo. Este gol le llevó a tener el apodo de «el holandés volador». Y hoy, querido amigo, quiero hablarte de otro holandés volador. Pero, en este caso, se trata de un avión.

Bert Verwelius

Antes, hay que sacar otro nombre propio a la luz: Bert Verwelius. Él fue el artífice de mantener vivo el legado de Johan Cruyff en el aire. Verwelius, propietario de una constructora con su mismo apellido y gran fan del Ajax, se encargó de que su amor por el club de Amsterdam quedara rubricado en un acuerdo de patrocinio. De ese modo, y durante muchos años, asoció su propia empresa al club de sus amores.

Bert Verwelius en el estadio del Ajax, luciendo chaqueta de piloto.

Pero Bert siempre quería más. El empresario disponía de una pequeña flota de aviones, que trasladaban a la alta dirección de compañía a sus compromisos corporativos.

Una de sus últimas incorporaciones, un Dassault Falcon 7X, recibió una matrícula con toda la intención del mundo: PH-AJX. Sí, PH es el código de Países Bajos en las matrículas, y AJX hace referencia clara y explícita al Ajax. Club de la vida de Verwelius… y también club de origen de Johan Cruyff y lugar donde sí han sabido honrar la figura de uno de los mejores jugadores de la historia.

El asunto podría quedar en una simple referencia en la matrícula, pero el bueno de Bert fue un paso (o varios) más allá. Encargó una librea personalizada de fondo blanco y detalles naranjas… con el número 14 en la cola.

El dorsal 14 en el timón de cola luce espectacular – Photo: Exxaero

¡Aún hay más! Ese avión, preparado con tanto mimo, también recibiría su dosis de personalización en el interior. Como verás en las fotos de aquí debajo, las referencias a «el Flaco» eran constantes… ¡hasta en las copas de champán!

Pero como en toda historia bonita llega un giro inesperado. En esta, fue el fallecimiento de Bert Verwelius el 9 de agosto de 2018. El empresario pilotaba un nuevo avión de su propiedad cuando un accidente terminó con su vida y la del instructor que le acompañaba.

El legado del neerlandés es una compañía multinacional con sede en varios países, incluso en España. Aunque, si le preguntáramos antes de morir algo de lo que estuviera realmente orgulloso, sin duda sería el Falcon que paseaba los colores de su Ajax, el dorsal de Johan Cruyff, y su escudo familiar, allá donde fuera.

El avión se ha podido alquilar para vuelos privados hasta hace muy poquito. De hecho, aún aparece en la web de Exxaero. Para más señas, te dejo el catlálogo de características de la empresa que lo puso en venta.

Volando hacia los Estados Unidos

En la actualidad, como habrás imaginado, el avión ha cambiado de manos. Siguiendo el paralelismo con el Johan jugador, el Falcon 7X ha terminado en Estados Unidos. Aunque, a diferencia del Flaco, al avión le han quitado el dorsal 14 y cambiado la matrícula.

Desde hace poco más de un mes, tiene el número de registro N5577X y no parece que quede ningún rastro de lo que hizo especial este avión, siendo el segundo holandés volador y motivo de orgullo de Bert Verwelius.

Si te ha gustado la historia te recomiendo que me sigas en X (Twitter) y LinkedIn, donde podemos seguir con la conversación. También te dejo aquí debajo el formulario para inscribirte en mi newsletter y recibir los nuevos post. Sin spam ni publicidad 😉

PS: Por limitaciones técnicas no puedo añadir un pie de foto a la imagen de portada. En este caso, quiero agradecer especialmente a Eugeni Reguill que haya cedido la foto del Falcon en Barcelona. Gràcies!

AF1448, descenso de emergencia y susto a bordo

Aviación

Hace unos días se cumplía un año del accidente del vuelo JAL516, en el que un Airbus A350-900 de Japan Airlines colisionaba, al aterrizar en el aeropuerto de Tokyo-Haneda, con un Dash-8 de la guardia costera del país nipón.

Ese día, el pequeño avión de los guardacostas invadió la pista sin autorización, justo cuando el avión de fuselaje ancho aterrizaba. Como resultado, cinco de los seis ocupantes del turbohélice murieron, con sólo un superviviente.

Por parte del Airbus, en el momento del impacto y posterior incendio viajaban 367 pasajeros y 12 miembros de la tripulación. Pese a lo aparatoso del accidente, todos ellos salieron del avión por su propio pie con vida… en menos de 5 minutos. El trabajo de la tripulación fue clave para no hablar de este accidente como una de las mayores tragedias de los últimos tiempos.

Hoy no quiero hablarte de ese fatídico día, sino de una experiencia que viví esta misma semana. Pero primero déjame ponerte un poco en contexto.

MAN – CDG – BCN

El pasado viernes, me encontraba en Manchester y tuve que cambiar el vuelo de vuelta por uno más tarde. Al no haber opciones de vuelo directo, pude hacerme con unos pasajes para volver a Barcelona vía París – Charles de Gaulle. Como buen aerotranstornado, una de las primeras cosas que hice fue ver en qué aviones volaría. Seguro que si te consideras un avgeek haces lo mismo 😉

El primer tramo, operado por Air France Hop con un Embraer E190, discurrió sin mucha novedad, con servicio de bebidas y comida de cortesía (refresco y sandwitch) y una duración de una hora.

Tenía un par de horas de escala que, al llegar con retraso y tener que cambiar de terminal, se redujo a tiempo suficiente para dirigirme a la puerta de embarque en la preciosa Terminal 2F.

Airbus A318 – ¿Mi último vuelo en un “Babybus”?

El destino quiso que volara en un A318. Uno de los 6 que Air France aún mantiene en operación, siendo la única aerolínea europea que aún vuela ese modelo de avión. Tarom dejó de ofrecer servicios en el “Baby Bus”. Además, la Diosa Fortuna estuvo de mi lado una vez más, y pude volar en clase Business.

Tenía todo de mi lado para despedirme del A318 con una copa de champagne, pues posiblemente esa sería la última vez que tenía la posibilidad de volar con el hermano pequeño del Airbus A320.

El vuelo AF1448, que salió con unos minutos de retraso tras pasar por la súper profesionalizada zona de deshielo de CDG, inició el ascenso sin mayor novedad. El sobrecargo de Air France que teníamos asignado en la parte delantera del avión, muy profesional y atento, empezó a preparar el servicio de cátering para la zona Business.

Foto que le hice al A318 F-GUGR mientra embarcaba en el vuelo AF1448 – Photo: Jordi Batlle

El susto en el AF1448: Despresurización y descenso de emergencia

Aunque el sobresalto llegaría pocos segundos después de alcanzar los 30.000 pies. Voz de emergencia del comandante por megafonía, movimientos rápidos del sobrecargo para guardar el material en el galley delantero, y despliegue inmediato de las mascarillas de oxígeno.

El avión empezó entonces una maniobra de descenso de emergencia que nos situó a 8.000 pies en menos de 5 minutos. Estaba claro lo que sucedía, ya que se considera que la altura segura para poder respirar sin mascarillas es por debajo de los 10.000 pies. Una vez estabilizados a esos 8.000 pies de altura, el comandante se dirigió al pasaje advirtiendo que habían detectado un problema técnico en el sistema de presurización de la cabina y que había tenido que realizar ese descenso rápido para asegurarse que todos estuviéramos bien. Además, nos dirigíamos de vuelta a París donde nos estaban esperando los servicios de emergencia.

Detalle de la cabina del A318 con las mascarillas desplegadas – Photo: Andrea Morales

Tripulación: clave en la seguridad de la aviación

Y aquí es donde quiero parar y hacer un inciso importante, y por eso te he hablado del vuelo de Japan Airlines al principio: La labor tanto del comandante como de todos los miembros de la tripulación fue impecable. Es un lujo poder contar con profesionales tan bien entrenados, siempre a cargo de nuestra seguridad.

En una conversación rápida después del aterrizaje y antes de que los bomberos nos autorizaran a abandonar el avión una vez llegada la jardinera, salió a relucir la cantidad de veces que se entrena exactamente esta maniobra, aunque pocas veces se tenga que llevar a cabo. Sólo a través de un extenso y repetido training se llega a conseguir que, llegado el momento, la tripulación realice todos los pasos casi como fruto de memoria muscular.

Otra consideración importante: Atiende siempre a los mensajes de seguridad antes del despegue. Te aseguro que en caso de emergencia se te olvida todo lo que crees tener controlado. Aunque seas un viajero frecuente, presta atención a lo que te muestra la tripulación.

La seguridad no está reñida con el estilo. El último vídeo de seguridad de Air France es una delicia.

La atención en tierra de Air France

Volviendo al día, y ya de nuevo en la terminal, el personal de tierra de Air France habilitó más de 20 mostradores de facturación para atendernos. Nos proporcionaron hotel donde dormir, un kit de primera necesidad compuesto por productos básicos de higiene.

También nos dieron un pack de comida para que pudiéramos cenar. Nada a lo que no tengamos derecho por el hecho de sufrir una cancelación, pero en este caso no hubo ni que pedirlo.

Después de ello, diligentemente nos recolocaron a todos en vuelos del día siguiente. Algunos tuvimos la suerte de conseguir un vuelo directo a Barcelona, aunque otros pasajeros tuvieron que ir con escala en AMS, hub mundial del socio de Air France, KLM.

El personal de emergencia nos atendió al desembarcar – Photo: Jordi Batlle

People first VS Lowcost

En un momento en el que la aviación atraviesa un proceso de “lowcostización”, en una situación como esa se agradece este tipo de trato por parte de la aerolínea. “Qué menos”, podrás decir. Aunque yo ya no doy nada por hecho en este mundo.

Mi vuelo de despedida del Airbus A318 no fue como yo esperaba, rindiendo homenaje a un avión histórico y peculiar que está certificado para operar en pistas realmente cortas y con un ángulo de descenso más pronunciado de lo habitual, pero te aseguro que tampoco lo voy a olvidar.

Una vez más, enhorabuena tripulación del Air France AF1448 por su rápida y acertada acción, así como a todos los profesionales que, desde ahí arriba, hacen que volar siga siendo la manera más segura de moverse.

No sé si el destino me llevará volar de nuevo en un A318 «BabyBus». Ojalá que sí. Nos merecemos tomar esa copa de champagne que nos debemos.

Vueling tiñe un nuevo avión de blaugrana

Aviación

El pasado 25 de abril, Vueling presentaba ante la prensa el acuerdo de patrocinio con el F.C.Barcelona Femení. De ese modo, la aerolínea con sede en Barcelona seguía ampliando su huella en el mundo del deporte y se convertía en la aerolínea oficial de un equipo llamado a romper récords y estereotipos por igual.

Anuncio del acuerdo de patrocinio entre Vueling y el F.C.Barcelona Femení – Photo: Vueling

El escenario no podía ser mejor: El Hangar de mantenimiento de Iberia en Barcelona, lugar donde la aerolínea programa parte de las revisiones a su flota de Airbus, acogió el acto con un invitado especial: El Airbus A320 EC-MER había sido decorado con el lema “Blaugranes al vent”. Por fuera, pero también por dentro. El nivel de detalle era espectacular, incluyendo la sustitución de la moqueta por una de color verde césped.

De ese modo, el primer equipo femenino del Barça viajó, durante la segunda fase de la temporada pasada, a bordo de “su” avión. No les fue mal, pues el equipo blaugrana se proclamó campeón de Europa, de Liga, de Copa y de la Supercopa.

De nuevo a la carga

Meses más tarde, ya con la personalización retirada del avión, Vueling ha teñido de blaugrana un segundo aparato. En este caso, un A320 con matrícula EC-LZN.

El avión, con 10 años de edad, ha sido decorado con otro lema: “Dream. Play. Fly”. En el exterior, vuelven a parecer algunas de las protagonistas. En concreto, esta vez podemos ver a Alexia Putellas, capitana y Balón de Oro en 2021 y 2022, Aitana Bonmatí, Balón de Oro en 2023 y 2024, Salma Paralluelo, María León, Caroline Graham-Hansen y Patri Guijarro.

Interior del Airbus A320 EC-LZN de Vueling

EC-MER pasará a la historia como uno de los aviones que llevó al Barça femenino a jugar una final de Champions League… y se trajo la copa. Esperemos que siga la racha y podamos añadir el EC-LZD a la lista. De momento, en el estreno del EC-LZN, el equipo blaugrana ganó 0-4 al Real Madrid en el estadio del conjunto blanco. Ni tan mal, oiga.

Te dejo un par de fotos de este nuevo «Air Force Barça», el cual luce imponente en el aeropuerto de Barcelona, cuartel general de Vueling y epicentro mundial del fútbol femenino.

Si quieres conocer más patrocinios deportivos en el mundo de la aviación te dejo este otro artículo. Hay alguno realmente alucinante.

También, puedes conversar conmigo sobre aviación en Linkedin y Twitter. ¡Te espero con ganas de charla!

Honeywell Aerospace y su Boeing 757

Aviación

Hoy me apetece hablarte de un avión un tanto especial. Vuelos de prueba se han hecho siempre, pero quizá no siempre de una manera tan desacomplejada y curiosa. Pero, antes de nada, vamos a descubrir juntos este Boeing 757-200.

Mambo 757 number five

El aparato, fabricado en Renton y entregado a Eastern Air Lines en 1982, tiene el número de serie (MSN) 22194. Eastern, por aquel entonces, estaba inmersa en conflictos laborales (que le llevarían a la quiebra en 1991), dio una patada a seguir y comenzó a recibir Boeing 757, hasta llegar a la cifra de 25 unidades.

Pero… ¿qué posición ocupa nuestro protagonista de hoy? Sí, la primera. El Boeing 757 MSN 22194 fue el primer siete-cinco que recibió Eastern. Bien por la aerolínea, pero déjame ir un poco más allá. Este 757 fue la quinta unidad construida aunque, otra vez, fue la primera entregada a una aerolínea. Concretamente, en diciembre de 1982, Eastern fue la primera aerolínea en recibir un Boeing 757. Lo que llamaríamos “cliente de introducción”.

Boeing 757-200 N504EA de Eastern Airlines – Photo: Rolf Wallner – Wikipedia Commons

Con la fallida de Eastern en 1991, sus aviones más jóvenes terminaron en otras compañías como US Airways. Nuestro 757 fue vendido a otra aerolínea: Airtours International Airways.

La compañía chárter británica, fundada en 1991 y con base en Manchester, matriculó el Boeing del que hablamos con el registro británico G-JALC y modificó su configuración de asientos, eliminando la clase Business y dejando el 757 en 233 butacas en una única clase.

Esa no fue la única modificación. Airtours cambió de nombre y de librea. Te dejo aquí debajo las 2 libreas para que juzgues tú mismo el calibre de la desagracia.

Honeywell Aerospace

Honeywell Aerospace, división aeroespacial del gigante americano, ofrece productos en multitud de áreas del sector. Desde fabricar motores para todo tipo de aviones, sistemas de radar meteorológico,  comunicaciones… hasta componentes de aplicación militar.

En 2005, alguien decidió en Honeywell que era buena idea disponer de un avión comercial para desarrollo y pruebas. Quiero imaginar las caras en el consejo de administración cuando se propuso usar un avión del tamaño del 757-200, capaz de realizar vuelos transoceánicos.

Dicho y hecho, la compañía adquirió el aparato, cambiándole la matrícula por N757HW. Tras un largo proceso de adaptación, en el que eliminaron multitud de componentes de su antigua vida transportando pasajeros, el Boeing 757 se usa como banco de pruebas.

El N757HW hoy

Como te decía, la gran baza de Honeywell es que dispone de su propio avión para realizar vuelos que ayudan al desarrollo de sus productos, pero también para mostrar a sus potenciales clientes las propiedades de sus productos.

Por poner unos ejemplos encima de la mesa, en el 757 se han probado:

  1. Motores honeywell de todo tipo (carrusel turboprop + reactor)
  2. Sistemas meteorológicos
  3. Conectividad a bordo (oiga, ¿hay wifi?)
  4. Sistemas de navegación (FMS)

También, la propia compañía suele anunciar los “tours” que realizan con motivo de ferias del sector o cuando se desplazan durante unos días a realizar demostraciones:

Vuelos del Boeing 757 de Honeywell en las 2 últimas semanas – Flightradar24

Como ves, el Boeing 757-200 de Honeywell tiene cuerda para rato. Esta semana está basado en el aeropuerto londinense de Stansted (STN) y ha salido a volar en numerosas ocasiones. ¿Estarán mostrando las bondades de sus sistemas meteorológicos a alguna compañía que tiene su hub principal en dicho aeropuerto?

Hace tan sólo unas semanas, el fabricante americano anunciaba en su sitio web que había llegado a un gran acuerdo con United para proveer tecnología de cockpit para los nuevos 737max, por lo que no sería nada descabellado pensar que están mostrándola a Ryanair, aerolínea que espera reconvertir su flota a los modelos “MAX” progresivamente.

Actualmente, el sitio web de la aerolínea muestra los siguientes números en cuanto a flota:

Flota actual de Ryanair según su página web – Ryanair

Honeywell Aerospace – Para todo tipo de usos desde hace décadas

Como ves, la penetración de Honeywell en el mercado aeroespacial es enorme, en gama de productos y servicios pero también en número de clientes. Además, a lo largo de las décadas, la compañía americana ha tenido presencia en algunos eventos destacables:

  • Desarrollo de los controles de vuelo del Space Shuttle
  • Instalación del primer piloto automático en un Boeing B-17 (1942)
  • 5 Ingenieros de Honeywell Aerospace asesoraron a Stanley Kubrick en el rodaje de 2001: Una Odisea en el espacio.
«Oficina portátil» pensada por Honeywell para 2001: Una Odisea en el Espacio

Hoy empezaba el artículo hablando de un avión con más de 40 años y volando como si fuera nuevo, y lo termino contándote parte de la historia de una compañía con 88 años de historia. Fundada en 1936, Honeywell Aerospace está facturando 10.000 millones de dólares al año, prácticamente repartidos al 50% entre la aviación comercial y la militar.

Tiene pasado, presente, y futuro.

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La Colección Museográfica Aeronáutica de Baleares va tomando forma

Aviación

Hace algún tiempo, te hablé de la Asociación Amigos de la Aviación Histórica. Con base en el aeropuerto de Son Bonet, este grupo de personas estaba restaurando un DC-3 con mucho mimo y sentido de la responsabilidad. Su presidente, Guillermo Company, ya me comentaba entonces un proyecto mucho más ambicioso: La creación de la Colección Museográfica Aeronáutica de Baleares (CMAB).

La colección servirá como hub cultural aeronáutico y estará abierta al público pero también será espacio para conferencias y colaboraciones con colegios, universidades, y distintas asociaciones.

Los problemas

Meses más tarde, he podido volver a verlos para poder charlar con varios de sus miembros y ver, en primera persona, qué tal llevan el proyecto. A diferencia del último artículo que les dediqué, la Asociación Amigos de la Aviación Histórica ya dispone de un hangar en Son Bonet. Y eso es un gran paso, pero todavía hay trabajo pendiente.

En mi visita, descubrí con alegría que el hangar ya luce pintado, y que están preparando todo el material para su exposición.

Además, Guillermo y sus compañeros tenían preparada una sorpresa muy especial: Tuve la oportunidad de ver parte de los elementos que compondrán la colección. Ya catalogadas, algunas de las piezas que van a exponer serán auténticas joyas. No voy a desvelar nada, tendrás que esperar a la apertura 😊

Pero no todo está siendo fácil. Como te decía unas líneas más arriba, la asociación está afrontando uno por uno los problemas que van surgiendo. La mayor parte de ellos, relacionados con la adecuación del hangar. El espacio, recibido en una evidente mala condición, está siendo puesto en orden de revista. Por poner un ejemplo, han tenido que arreglar todas las ventanas para evitar filtraciones de agua.

El siguiente obstáculo que tienen que salvar para poder empezar a colocar material es el recubrimiento antincendios de toda la estructura de bigas.

Las soluciones

Como seguramente imaginarás, todas estas actuaciones tienen un coste elevado. Es cierto que multitud de personas y entidades están ayudando a sufragar algunas actividades. Los miembros de la asociación están invirtiendo tiempo y dinero para sacar el proyecto, pero no es suficiente.

Así pues, desde la asociación se ha lanzado una campaña de crowdfunding. A través de GoFundMe, cualquiera quiere aportar su granito de arena, por pequeño que sea.

A fecha de hoy, se han recaudado más de 3.000 euros, pero se necesita bastante más. Yo, además de hacer mi contribución online, quiero dar a conocer el proyecto e interpelarte a ti para echar una mano.

Baleares ganará un espacio 100% aeronáutico. Un lugar donde conservar documentación y datos históricos que honran la historia de la aviación. Y lo hará gracias a un grupo de personas increíble que, de manera totalmente desinteresada, se ha metido en un “fregao” alucinante.

Sólo por eso merece la pena hacer un donativo. Te dejo el link aquí para que entres en su perfil de GoFundMe.

Yo, por mi parte, seguiré muy de cerca su evolución. ¡Viva el activismo aeronáutico!