Boeing Plant 2: La mayor operación de camuflaje de la historia

Aviación

Hoy te quiero contar como la Boeing Plant 2, la fábrica de la compañía americana en Seattle, sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial, en lo que quizá ha sido la mayor operación de camuflaje de la historia. Pero, como siempre, déjame empezar por el principio 😊

Después de la Primera Guerra Mundial, se entendió que la aviación jugaría una pieza clave en el ámbito militar. Las posibilidades defensivas y ofensivas se multiplicaban al tener una buena flota, pudiendo cruzar gran cantidad de espacio en pocas horas, con una capacidad ofensiva inimaginable.

Boeing: Los inicios

Boeing empezó su andadura en 1916, cuando William Edward Boeing fundó la Aero Products Company, que muy pronto se convertiría en Boeing Airplane Company en un alarde de originalidad. Después de varias adquisiciones, cambios de nombre, y aventuras empresariales, se separó la fabricación de los aviones de la operación: Boeing fabricaría y cuatro de las pequeñas aerolíneas adquiridas por William E. Boeing y su grupo pasarían a llamarse United Airlines. Supongo que te suena de algo este nombre 😉

Ya en la década de los años 30, Boeing necesitaba mudarse de su pequeña planta a un lugar más grande, donde podría expandirse fabricando componentes metálicos y dejando atrás los hidroaviones hechos de tela y madera. Además, pensaron con mucho acierto en construir una pista de aterrizaje accesible desde la propia planta. Ahí iban a construir aviones desde cero hasta que salieran volando.

En 1936, Boeing inauguró su Plant 2, con unas modernísimas instalaciones capaces de llevar a la compañía a otro nivel. Estamos hablando de una infraestructura sin precedentes, con más de 5.000m2. Ahí se fabricaron los B-17 Flying Fortress y Boeing 307 Stratoliner nada más inaugurar.

Vista aérea de la Plant 2 – Foto: Boeing

La Segunda Guerra Mundial lo agita todo

Pero esa expansión se vería reforzada por un evento histórico: El 1 de septiembre de 1939 da comienzo la segunda guerra mundial. En ese momento se decide multiplicar por 10 la superficie de la factoría (56.000m2), para poder fabricar nada menos que 380 unidades del bombardero ligero Douglas DB-7.

El 7 de diciembre de 1941, Estados Unidos entra oficialmente en la guerra tras los ataques japoneses a Pearl Harbor. En ese momento, la fábrica había crecido hasta los 165.000m2.

Lo que pasa a partir de entonces en Estados Unidos es sabido por todos: Empresas se unen para fabricar material de guerra. Desde las grandes marcas de automoción a por, supuesto, las compañías de fabricación de aeronaves.

Bajo el slogan “We are all in it together”, Boeing tomó el liderazgo en la cooperación con otras compañías como Douglas, McDonell, North American Aviation y Hughes Aircraft Company para llevar la producción a máximos.

Douglas produjo el C47 Skytrain, Norh American el B25 Mitchel y el famosísimo P51 Mustang, mientras que McDonell y Hughes se centraron en fabricar piezas y munición.

Foto: Seattle Times

Como nota, a finales del Siglo XX, todas esas compañías ya estaban formando parte del consolidado “The Boeing Company”.

Pero ese crecimiento exponencial tenía un grandísimo problema: La fábrica de Boeing era claramente identificable desde el aire. Eso la hacía enormemente vulnerable a ataques aéreos, que desde luego mermarían la capacidad de Estados Unidos y de los aliados en la guerra.

Creatividad al poder

Así pues, hubo que tirar de creatividad. Concretamente de la creatividad de otro sector que en la Costa Oeste estaba en auge: Hollywood.

Para entender cómo se llega a Hollywood necesitamos conocer una figura clave: John Ohmer Jr.

El joven John Ohmer, hijo de veterano condecorado de la primera guerra mundial, formaba parte del 604th Engineer Battalion en 1938, era también mago aficionado. Ohmer, tras estudiar las tácticas de camuflaje de la Royal Air Force británica, decidió proponer a sus mandos un plan de camuflaje, el cual no fue aceptado por falta de presupuesto.

Ya en marzo de 1941, Ohmer fue enviado a Hawaaii donde preparó un exhaustivo plan de camuflaje para la base de Wheeler, a menos de 20km de distancia de Pearl Harbor. También fue rechazado por costar más de 50.000 dólares de la época. 6 meses después, Pearl Harbour era atacado por Japón en un día negro para Estados Unidos.

Ataque a Pearl Harbor desde un avión japonés – Foto: Imperial Japanese Navy – Official U.S. Navy

Después del ataque de Pearl Harbor, y con Estados Unidos oficialmente en guerra, John Ohmer es destinado a una base cerca de Los Angeles. Ahí, el general DeWitt le ordena trabajar en un plan de camuflaje para toda la Costa Oeste.

Pero hemos dicho que Ohmer era mago aficionado, ¿verdad? Pues John Ohmer, aprovechando que le quedaba muy cerca, se paseó por todos los estudios de Hollywood y reclutó a los mejores especialistas en decorados. Así es como consiguieron ocultar, ahora sí, infraestructuras críticas para el país, como las fábricas de donde salían los aviones que marcarían el futuro de la guerra.

Boeing Wonderland

Volviendo a Boeing, en 1944 se había construido todo un vecindario encima de su factoría (¿recuerdas que era de más de 165.000m2?) que la ocultaba completamente. Hecho de madera, lona y alambres más propios de gallineros, ese vecindario contaba con casas, coches, árboles falsos… Todo de attrezzo hollywoodiense. ¡Incluso recibía visitas de personas reales que simulaban vivir ahí!

Es curioso como Boeing moderniza su fábica para construir aviones huyendo de materiales como la tela y la madera, para luego necesitar justamente esos materiales para protegerse.

Te dejo una galería de las mejores fotos del vecindario y el día a día en un mundo más propio de Disneyland:

Llegados a este punto me interesa mucho tu opinión:

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Aunque duraría sólo un año, ese decorado fue bautizado como Boeing Wonderland por el periódico Seattle Times. En 1945, con el fin de la guerra, fue desmontado para dejar la imponente factoría a la vista.

Con el paso de los años, hasta esa planta se quedó pequeña y Boeing se mudó a Everett, que seguro que te suena por mi artículo sobre el Boeing 747. Como curiosidad, en la Plant 2 se fabricaron las primeras unidades del Boeing 737, modelo que aún sigue en producción a día de hoy. Pero eso será motivo de otro post más adelante…

Como siempre, quiero agradecerte el interés en las historias que cuento. Estaré encantado de leer tu opinión en los comentarios, pero también de hablar de aviación y automoción en Twitter o Linkedin.

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6 comentarios en “Boeing Plant 2: La mayor operación de camuflaje de la historia

  1. Increible.
    Cuando la realidad supera cualquier ficcion. El ser humano tienes dos caras la creativa y la destructiva. Yo me quedo siempre con la creativa, tu no?

  2. La historia de montar decorados como y pueblos me recuerda a los que montaban en el desierto cuando hacian pruebas de las bombas atómicas para ver su poder destructivo. Me mola mucho esta historia como cuando se abria la piscina para que saliera Mazinger Z. Te felicito Jordi siempre encuentras ese punto entre lo real y ficcion que tiene nuestro mundo aeronáutico.

    Salu2

    BERNI

  3. Que historia más curiosa!!!! No me la sabia y me parece muy interesante, aunque viniendo de los yankees tampoco me extraña 😄

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