El (otro) avión de McDonald’s: Un DC-3 veterano de guerra

Aviación

Hace unas semanas te traía un post sobre el avión de McDonald’s. Era un MD-83 que una compañía chárter suiza utilizaba para llevar familias enteras a destinos de la costa mediterránea, como las Baleares. En él, se servían batidos y Big Mac y se centraba la atención en los más pequeños, para que su viaje fuera perfecto.

Hoy te voy a hablar de un avión que ya no vuela, pero que lo hizo, y mucho, en el pasado. Lo único que tiene en común con nuestro protagonista anterior es que en ambos se puede comer una hamburguesa.

Nuestro protagonista de hoy es un Douglas DC-3 que, en la terraza de un McDonald’s en Taupo (Nueva Zelanda), dispone de mesas y sillones para comer tu alimento favorito de la cadena de comida rápida. Como siempre, vamos a retroceder en el tiempo. ¿Me acompañas?

El Douglas DC-3

El DC-3 fue un avión fabricado por Douglas, y transformó la aviación en Estados Unidos. Realizó su primer vuelo en 1935 y en muy poco tiempo vendió sus primeras 400 unidades, principalmente a aerolíneas americanas. Fue el primer avión utilizado en masa para transportar pasajeros en vuelos internos en Estados Unidos, en sustitución del tren.

Fue un avión de los que se reconvirtieron para su uso militar en la Segunda Guerra Mundial, por lo que su fábrica también contó con la protección de camuflaje hollywoodiense que te conté en este post.

Douglas C-47 Skytrain, variante militar del DC-3 – Photo: Wikipedia Commons

¡A la guerra!

El avión que vamos a conocer hoy salió de la factoría de Douglas en Long Beach (California) en octubre de 1943 y sirvió para la USAF en el Pacífico. Meses más tarde, fue cedido a la fuerza aérea australiana (rematriculado como VH-CKM) hasta que a finales de 1944 fue devuelto a Estados Unidos. Con el fin de la Segunda Guerra Mundial, el último servicio militar de este aparato se llevó a cabo en Filipinas, donde el 31 de diciembre de 1945 fue preservado.

Esta podría ser la corta historia de otro avión construido por Douglas con fines militares, pero Australian National Airways compró el DC-3 en 1947 y, tras cambiarle los motores, lo tuvieron volando hasta febrero de 1956, cuando cambió de manos a otra aerolínea.

En 1961 se dio de alta con matrícula de Nueva Zelanda (ZK-CAW) y, tras varios cambios de propietarios, en 1971 fue modificado y reconvertido en fumigador. Ese fue su trabajo hasta el fin de sus vuelos, el 29 de octubre de 1984.

Como nota curiosa, en 1981 se convirtió en estrella del cine, con una aparición estelar en la película “Carry me back”. Te dejo la película ya preparada en el fragmento donde aparece nuestra estrella de cine.

Carry me back – Fragmento de la aparición del DC-3.

Su vida en tierra

Una vez retirado del servicio, el avión fue estacionado esperando ser destruido, en lo que sin duda hubiera sido un final doloroso tras más de 50.000 horas de vuelo. En 1985, fue comprado por Wanganui Aero Work, una empresa de trabajos aéreos que quiso restaurarlo y volver a volar con él. Desistieron al descubrir el que aparato estaba en peores condiciones de las esperadas, y vendieron a R. Cooper, propietario de un concesionario de coches en Taupo con un apellido que me resulta familiar.

El empresario trasladó el DC-3 a Taupo en 1989, y lo restauró por completo a nivel estético. Quedó expuesto en el aparcamiento de su empresa, justo al lado de un McDonald’s, y ahí llega la magia:

Los propietarios del McDonald’s colindante vieron como les había aparecido un avión a pocos metros de su restaurante, una oportunidad única para comprarlo y llenarlo de mesas y servir comida en él.

Dicho y hecho, el 6 de noviembre de 1991 el McDonald’s inauguraba la extensión de su restaurante: El DC-3 más polivalente del planeta. Te dejo unas cuantas fotos en detalle:

Es de agradecer que hayan decorado el interior del avión con su trayectoria, no podemos permitir que este pedazo de historia de la aviación se pierda.

Combatió en la Segunda Guerra Mundial, transportó pasajeros, fumigó cultivos, fue actor de cine, anunció coches, y sirvió Big Mac. Si eso no es una carrera polifacética…

¿Y hoy?

A día de hoy, el McDonald’s más cool del mundo sigue en pie, y una nada despreciable cantidad de DC-3 siguen volando. Se calcula que en 2022 aún había 164 unidades operando regularmente, en cualquiera de sus variantes (civil, militar, cargo..). Un avión para durar, como el ZK-CAW, que sigue en pie tras 80 años.

El protegonista de la historia de esta semana pudo tener una corta vida tras la Segunda Guerra Mundial, pero se adaptó. Pudo terminar hecho llaveros después de fumigar cultivos, pero se reconvirtió. Pudo pudrirse en un aparcamiento de un concesionario de coches, pero terminó alojando comensales de un McDonald’s. Si fuera una persona con 80 años sería el protagonista de una TED Talk sobre adaptación al cambio, ¿no crees?

Aquí termina el post de esta semana, último del mes de julio. Como siempre, insisto en que te suscribas a mi newsletter. Justo debajo encontrarás un formulario para darte de alta en ella, a través de la que aviso semanalmente de mis nuevos artículos. Un email por semana, sin spam. Palabrita de niño Jesús.

Importante: Las dos primeras semanas de agosto no publicaré artículo en el blog, pero sí seguiré compartiendo contenido en Twitter y Linkedin, por lo que recomiendo que conectes conmigo también en esas redes sociales. Septiembre viene cargado de novedades, luego no digas que no te avisé 🙂

¡Hasta el 19 de agosto!

2 comentarios en “El (otro) avión de McDonald’s: Un DC-3 veterano de guerra

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