Un año sin Paddy Hopkirk

MINI

Ayer, 21 de julio, se cumplía un año de la muerte de Paddy Hopkirk. El primer piloto en ganar un Rally Monte-Carlo en un Mini falleció hace un año a los 89 años de edad.

Hoy he querido repasar su trayectoria a modo de homenaje póstumo. Creo que lo merece. ¡Empezamos!

Paddy Hopkirk nació en Belfast el 14 de abril del 1933 y muy pronto ya estaba tras un volante. A los 9 años de edad, un clérigo le dejó su primer vehículo en herencia. Y digo “vehículo” sin estar seguro de poder usar esa palabra. Juzga tú mismo:

Yo le llamaría un OCNI (Objeto Conducible No Identificable). En realidad, se trata de un dispositivo a motor para personas con problemas de movilidad. Fabricado en 1922 por Harding en la ciudad de Bath, contaba con un motor de 250cc y una mecánica muy sencilla.

Hopkirk, tras perdir permiso, pudo empezar a conducirlo por los terrenos adyacentes a su casa. Sólo le funcionaban los frenos traseros, así que aprendió a ir de lado empleando el freno de mano. Ahí empezó todo.

La decisión

Paddy iba creciendo y, con él, su pasión por el automovilismo. Justo antes de entrar en la universidad ya compró su primer Austin 7 con el que debutó en un rally.

Más tarde, dejó la ingeniería a medias para empezar a trabajar en la fábrica de Volkswagen en Dublin. Parece una locura, pero el plan de Hopkirk era clarísimo: Estar más cerca de poder adquirir unos VW Beetle para competir.

Paddy goes to Monte

Muy pronto empezó a obtener muy buenos resultados, pero la gloria llegaría a los mandos de un Mini de la BMC. En 1964 asaltó el trono y, junto a Henry Liddon, ganó el Rally Monte-Carlo contra todo pronóstico. El top 10 de esa edición está repleto de nombres de sobra conocidos: Pat Moss, Timo Mäkinen, Rauno Aaltonen, Pauli Toivonen

Paddy Hopkirk y Henry Liddon tras ganar el Monte-Carlo en 1964 – Photo: BMW Group

Gana Monte-Carlo. ¿Hay algo más?

Pues sí. Hay más. En 1968, Hopkirk decide participar en la London-Sydney Marathon. El rally, creado por Sir Max Aitken, propietario del periódico Daily Express, tenía un premio de 10.000 Libras de la época.

Organizado en etapas que cubrían la distancia entre ambas ciudades, el rally se anunciaba como una aventura sin precedentes.

Tras más de un mes de competición y a falta de sólo dos jornadas para terminar, Hopkirk presenció en primera persona un grave accidente de otros participantes y no dudó ni un instante en parar a auxiliar a los heridos. Ello le costó la victoria en Sidney, ciudad a la que llegó segundo.

Como curiosidad, este rally se considera el padre de otros eventos mundialmente famosos, como el Dakar Rally, cuya primera edición en 1979 tomó de ejemplo la organización británica de este London-Sydney.

En sucesivos años, Hopkirk siguió acumulando carreras en rallyes y circuitos. Además, participó en rallyes de resistencia como el “London to Mexico World Cup Rallye”,

En 1982, participó en una carrera conmemorativa por el 50 aniversario del RAC Rally. Lo hizo con un Mini, pero no era un Mini cualquiera. Era la unidad con la que Timo Mäkinen ganó el Monte-Carlo en 1965, con matrícula AJB 44B.

Mini AJB 44B, ganador del Monte-Carlo en 1965 (Mäkinen-Easter)

Jubilación a la inversa

Años más tarde, ya retirado de la competición profesional, estuvo más ocupado que nunca:

Fundó su propia marca de accesorios para coche. También se convirtió en importador de Toyota en Irlanda del Norte, creó una escuela de conducción, y trabajó de consultor de BMW Group para ayudar con el lanzamiento del MINI a principios de los 2000.

Además de negocios lucrativos, Paddy Hopkirk se involucó en Wheel Power, una organización que fomentaba los deportes en silla de ruedas.

Resulta curioso que el pequeño Hopkirk se estrenara conduciendo un dispositivo para personas con problemas de movilidad, y terminara involucrado en una asociación en favor del mismo colectivo. Eso demuestra los fuertes valores que acompañaron al de Belfast durante toda su vida.

Antes de terminar, quiero compartir contigo uno de los vídeos grabados a Hopkirk con tips de conducción. Hopkirk siempre quiso colaborar también con la sociedad, intentando que hombres y mujeres fueran mejores conductores.

Seguro que conocías que Paddy Hopkirk había ganado un rally con un Mini, pero en el post de hoy quería mostrarte que este señor vivió por y para el automovilismo y para hacer de este mundo un lugar un poco mejor. Esta semana, que se cumple un año de su muerte, me ha parecido la oportunidad perfecta.

Paddy Hopkirk fue el primero en llevar un Mini a lo más alto, fue quién nos mostró el camino. Pude recorrer los mismos tramos que Hopkirk y los que vinieron después, allá por 2011. Y voy a citar un artículo que publiqué en TheComminity:

Conducir por esa mítica carretera revirada a los mandos de un MINI es algo indescriptible: Hay un momento que levantas un poco la vista y te das cuenta que estás emulando a pilotos que 50 años atrás habían hecho historia. Ese preciso instante es algo delicioso.

Jordi Batlle, experto mundial en autocitarse.

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¡Hasta la semana que viene!

3 comentarios en “Un año sin Paddy Hopkirk

  1. Interesante repaso a la vida del bueno de Sir Hopkirk (MBE).

    Por cierto, que es lo que lleva en el techo del Mini en la demostración? Una cámara?

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