Monte-Carlo 1966: Lo que pasó en el rally más disputado de la historia

MINI

El Monte-Carlo es el rally más especial para los seguidores de Mini. Es el lugar donde esos pequeños coches rojos dieron lo mejor de si mismos, celebrando la victoria en tres ocasiones, pero ganando cuatro veces el rally.

¿Cómo puede ser posible, ganar cuatro y celebrar sólo tres? Para ello tenemos que viajar en el tiempo, hasta la década de los 1960s. ¿Me acompañas?

Las primeras victorias

La primera gran victoria de un Mini en una prueba internacional llegó en 1962 de la mano de Pat Moss. Como te comento en el artículo sobre ella, lo que ocurrió cuando le dieron un Mini Cooper a Moss fue pura magia.

Esa gran gesta le llevó a participar en la edición de 1963 del rally, pero desde la BMC ya se le estaba dando vueltas a una gran operación: Asaltar el trono en 1964.

Según lo planeado, y con Moss ya corriendo con Saab, se empezó a escribir una de las páginas más bonitas del automovilismo británico: Rauno Aaltonen terminó séptimo, Timo Mäkinen a las puertas del podio en cuarta posición, y Paddy Hopkrirk ocupó la primera plaza al finalizar el rally. ¡Un éxito del Mini con el dorsal 37 que es recordado aún casi 60 años más tarde!

Paddy Hopkirk en el Monte-Carlo de 1964 – Photo: BMW Group

En 1965 le tocó el turno a Timo Mäkinen. Segunda victoria consecutiva en Monte-Carlo. Por poner un poco de perspectiva, el Mini competía con vehículos como un Porsche 904 Carrera GTS, que además es uno de los coches más bonitos que han disputado nunca un rally.

Porsche 904 Carrera GTS en el Rally Monte-Carlo de 1965 – Photo: Wikipedia Commons

1966: The Italian Job en la vida real

Ay, amigo o amiga, aquí llega el salseo. Dos ediciones seguidas de dominio británico fueron suficientes. Repetir victoria de la BMC con un Mini sería demasiado.

Desde el Automobile Club de Monaco se cambió la normativa, a la que la British Motor Company tuvo que adaptarse rápidamente:

Se hizo una lista de hasta 12 componentes nuevos que debían instalarse en, al menos, 5000 modelos de producción para la homologación en el rally. Los componentes iban desde acoplamientos de eje de transmisión hasta unas llantas totalmente nuevas, pasando por una reducción de peso en el interior, doble depósito de combustible, carburadores y árboles de levas, enfriadores de aceite…

Su gozo en un pozo. En la edición de 1966 se produjo algo todavía peor: Las tres primeras posiciones ocupadas por igual cantidad de Minis. Triplete. Hat-Trick. Trébol. Llámale como quieras.

Y es justo en ese momento donde empieza la segunda parte del rally: Miembros de la organización comenzaron a desmontar los Mini en busca de elementos ilegales, o no permitidos. Hopkirk, que describió la situación como “vergonzosa y ultrajante”, narró como contaron los dientes de los engranajes de la caja de cambio o, incluso, desmontaron los neumáticos de la llanta para pesarlas por separado.

Todo parecía bajo control para una BMC capitaneada por Stuart Turner, jefe de su departamento de competición, hasta que se encendió la bombilla: ¡Los faros!

Cuestión de flilamentos

Los equipos BMC, Ford y Hillman utilizaron bombillas de filamento único, en lugar de las bombillas de doble filamento del modelo de venta al público.

El reglamento para 1966 no decía nada sobre faros. Sin embargo, posteriormente se emitió un boletín, escrito en francés, que insistía en que los faros deberían ser los mismos que los del modelo de producción.

Se da el caso que todos los coches pasaron las verificaciones antes de la salida y a medio rally, antes de la segunda vuelta a través de los Alpes. En ningún momento se advirtió sobre esta irregularidad, algo detectable a simple vista.

Como ves, eso era ya una cuestión de estado. También se descalificó a Roger Clark y su Ford Cortina, por el mismo motivo, así que finalmente el finlandés Pauli Toivonen con un Citroën DS 21 equipado con neumáticos Michelin, quien se alzó con la victoria. Toivonen, que terminó en quinta posición, mostró su disconformidad con la decisión no acudiendo a la ceremonia de entrega de premios.

Como nota, el Citroën DS 21 en su versión de calle era el coche oficial de Charles de Gaulle y de todos sus ministros, junto con el príncipe Rainiero.

El camarero misterioso

¡Pero aún hay más! Una historia bastante conocida cuenta que Rauno Aaltonen, ya en territorio francés entrenando para el Monte-Carlo de 1966, fue a un restaurante y tuvo una conversación muy reveladora con el camarero a falta de dos semanas para el evento.

El empleado del restaurante le dijo a Aaltonen que los organizadores del rally estuvieron en el local una semana antes y, tras unas copas de brandy, hablaron abiertamente de descalificar a los pilotos británicos. ¡No hay más preguntas, señoría!

Antes de saber lo que pasó en 1967 deberías suscribirte a mi newsletter. Prometo enviar un mail por semana y no saturarte el correo de spam. No haré como mis amigos del Automobile Club de Monaco y no voy a cambiar esas reglas de la noche a la mañana, será así siempre 😉

1967: The last dance

Después del escándalo mayúsculo de 1966, desde Ford decidieron no competir en 1967 en señal de protesta. Los Mini sí acudieron a la cita, esta vez comprobando los faros de una manera evidente delante de los comisarios.

Aunque Timo Mäkinen tuvo un fuerte golpe con una piedra oculta en la nieve que le dejó sin ninguna posibilidad de ganar, Rauno Aaltonen continuó marcando tiempos hasta alzarse con la victoria en la cita monegasca. Un año más, por cuarta vez consecutiva, aunque sólo pudieron celebrarlo tres.

Rauno Aaltonen compitiendo en el Rally Monte-Carlo de 1967 – Photo: BMW Group

Esta es la historia del rally más disputado de la historia (en los despachos, en este caso). Obviamente contada desde una subjetividad absoluta como fan de Mini. Estaré encantado de conocer tu opinión en los comentarios o de hablar contigo en LinkedIn o Twitter. No dudes en conectar conmigo en ambas plataformas. Si no, ya sabes que volveremos a leernos en 7 días.

¡Hasta la semana que viene!

7 comentarios en “Monte-Carlo 1966: Lo que pasó en el rally más disputado de la historia

  1. Curiosa historia que desconocía 👌 Oh la la modificaciones a última hora para no reconocer una gran victoria, ¿Porque no me sorprende? 🤪

  2. Buena historia, siempre la culpa de los árbitros hahaha. No en serio ha sido curiosa y entretenida, gracias por compartirla.

  3. Desconocia la historia, pero una vez mas las conspiraciones y los chanchullos se encargan de que nada se salga del orden establecido. Pero en mi opinion esa descalificacion del podio, no hace mas que engrandecer la leyenda del Mini. No pudieron con ellos y su mitica marca encumbro. The one and only.

  4. Desconocia , esta historia , la verdad que es muy interesante , para los aficionados a la marca mini , descubrirlas , gracias Jordi

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