F-BVFD: El Concorde con menos horas de vuelo

Aviación

Si hay un avión que tiene cierto aire de misticismo, ese es el Concorde. El elegantísimo avión supersónico, fruto de la colaboración europea, sigue maravillando a día de hoy pese a llevar más de 20 años sin volar.

Hoy día, sin embargo, se sigue trabajando en volver a crear un avión capaz de volar a velocidades supersónicas, pero sin repetir algunos patrones del pasado, como su desmesurado consumo de combustible.

Hoy te quiero hablar de uno de esos 20 Concorde construidos. Este, en concreto, perteneció a Air France, y tiene la particularidad de que es la unidad con menos horas de vuelo. ¿Me acompañas?

Los orígenes del Concorde

Como te conté en este artículo sobre el Boeing SST, los años 60 fueron frenéticos desde el punto de vista aeronáutico: Americanos, europeos y soviéticos se enfrascaron en una carrera (carísima, por cierto) para ser los primeros en volar a una velocidad mayor a la del sonido. La aviación supersónica parecía el futuro.

Finalmente, y tras los desastres de los proyectos americanos y europeos, el Concorde empezó a unir continentes a una velocidad impensable. Además, sirviendo champagne y con todo tipo de lujos a bordo.

Concordes de British Airways y Air France en Dallas – Photo: Braniff Airlines

Air France y British Airways, los dos operadores del Concorde, se repartieron las 14 unidades de producción a partes iguales, de modo que cada compañía dispuso de 7 aviones supersónicos para operar sus rutas.

Pero hay más Concorde. A esos 14 aparatos hay que añadir:

  • Los 2 primeros prototipos
  • 2 unidades de pre-producción
  • 2 unidades de desarrollo

De las 14 unidades que finalmente surcaron los cielos, sólo hay que no podemos ver a día de hoy. Una es, desgraciadamente, el Concorde del vuelo AF4590, completamente destruida en un accidente.

La otra unidad ha sido la única que se ha destruido a propósito. Con matrícula F-BVFD, este Concorde fue entregado a Air France el 26 de marzo de 1977 y estuvo volando para la compañía francesa hasta el 12 de enero de 1979 cuando fue rematriculado como N94FD.

Sí, esa matrícula indica que el Concorde cruzó el charco, pero para quedarse ahí. Aunque hay un poco de truco.

Pero para eso hay que hablar de Braniff Airways, una aerolínea americana que tuvo 3 unidades del Concorde reservadas. Renunciar al pedido de los 3 aviones supersónicos no iba a quitarles las ganas de volar ese aparato, así que llegaron a un acuerdo con Air France y British Airways para operar las rutas Dallas-Washington-Europa.

Pero había un contratiempo: la Federal Aviation Administration (FAA) prohibió que el tramo Dallas-Wahshington-Dallas fuera operado por compañías extranjeras, usando aviones extranjeros. Ahí entra en escena la picaresca:

El acuerdo entre Braniff y BA/Air France

El acuerdo de británicos y franceses con Braniff incluía el rematriculado del avión y el uso de tripulación de dicha compañía en el segmento que transcurría en territorio americano. Así pues, en un vuelo Dallas-Washington-Europa, el Dallas-Washington contaba con tripulación de Braniff, y el siguiente vuelo Washington-Europa era la tripulación de BA o Air France la que tomaba el mando del aparato.

Recorte de periódico de enero de 1979 con el Concorde de BA en el vuelo inaugural para Braniff

Curioso, ¿verdad? Pues hay más.

Resulta que la FAA también obligaba a las aerolíneas de disponer de documentación aprobada por ellos, así que se tuvo que dotar el avión de dicho papeleo. Pero claro, ese avión ya disponía de documentación francesa o británica que usaban en el tramo europeo, así que la guardaban en el baño durante el segmento americano y viceversa. Para mear y no echar gota. Bueno, hemos dicho que la documentación estaba en el baño, así que igual ni ir al servicio podemos 😊

El invento con Braniff duró un año y los aviones volvieron a su uso habitual con sus propietarios, así que nuestro protagonista de hoy volvió a recibir, de manera definitiva, la matrícula F-BVFD el 1 de junio de 1980.

Pero todo cambió en 1982 cuando Air France dejó de operar la ruta Paris – Dakar – Rio de Janeiro. Esa ruta, realizada con Concorde, necesitaba de la parada en Dakar para repostar, ya que el supersónico no tenía autonomía suficiente para llegar a Brasil sin hacer escala. Tras esa reestructuración de rutas, a Air France le sobraron 2 unidades de Concorde que decidieron preservar. Le tocó a nuestro ya viejo conocido F-BVFD.

And the winner is…

Pero… ¿por qué esa unidad, si no era ni la más vieja ni la que tenía más horas de vuelo? Para conocer la respuesta tienes que viajar conmigo a Dakar, y a 1977.

En noviembre de ese año 1977 el Concorde F-BVFD realizó un aterrizaje demasiado brusco en DKR que tuvo, como consecuencia, un tailstrike o impacto de la cola del avión en la pista. Pero hay una (otra!) particularidad de este modelo de avión, y es que tenía una rueda para evitar justamente ese tipo de impactos. Así que imagínate cómo fue el aterrizaje que hasta rompió ese “tren” de aterrizaje trasero. Se estima que la velocidad al impactar con el suelo fue de 14 metros por segundo, cuando lo habitual eran 10 m/s.

Detalle de la rueda trasera del Concorde

Debido a ello, y volviendo a 1982, Air France decidió que aunque el Concorde fue reparado y voló normalmente durante 5 años después del incidente, sería uno de los candidatos a dejar de volar. El avión paró su contador de horas de vuelo en sólo 5.814 horas, lejos de las 15.000 que promediaba el resto de la flota.

El avión fue finalmente destruido en 1994 en el aeropuerto de Le Bourget (Paris), aunque durante los 12 años que pasó en tierra ese aparato sirvió de donante para otros Concorde (Air France canibalizó parte del aparato y usó las piezas para sus aviones o, incluso, vendió algunas a BA).

Restos del Concorde F-BVFD en Le Bourget – Photo: Heritage Concorde

Alto ahí! No todo fue destruido. Hay algunas partes de ese avión que se salvaron del implacable chatarrero:

  • El morro, tan particular y estilizado, fue vendido a un coleccionista americano por 300.000 francos suizos en 1995. Al cambio, en la época, eran unos 45.000€.
  • Otras partes del fuselaje aún están en Le Bourget en un estado bastante lamentable. Sin querer entrar en comparaciones, la habitación de un adolescente presenta un mejor aspecto que el almacén donde guardan los restos de este Concorde.

Es un poco decepcionante que un avión tan especial desde el punto de vista histórico termine en un almacén sin ningún tipo de cuidado. De hecho, esta es una de las 2 unidades que está en este estado. El resto, están en museos o, al menos bajo techo.

Restos del Concorde F-BVFD en Le Bourget – Photo: Heritage Concorde

El otro Concorde “abandonado” es uno de British Airways, del que os hablaré otro día, ya que parece que la aerolínea del grupo IAG tiene planes para él.

Aquí termina la historia de hoy. Espero que hayas descubierto algún dato curioso sobre el Concorde que menos uso tuvo. También quedo expectante de leer tus comentarios. Aquí debajo encontrarás un formulario con el que te puedes dar de alta en mi newsletter, donde recibirás un mail semanal con mis nuevos post. ¡Es gratis!  😉

¡Hasta la semana que viene!

2 comentarios en “F-BVFD: El Concorde con menos horas de vuelo

  1. Interesante reportaje, Jordi.
    Un avión de futuro que se volvió avión del pasado, que curioso, no?
    Parece ser que se vuelve a retomar los vuelos supersónicos, espero que un proximo post nos pongas al corriente de sus curiosidades.
    Buen post como siempre Jordi

    1. Muchas gracias, José! La verdad es que el Concorde tiene algo que lo hace muy especial.

      Sobre los supersónicos, no los veo en un corto plazo (y hasta te diría medio)..

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