Un Happy Meal en el aire. El avión de McDonalds.

Aviación

¿Quién no ha escuchado decir que la comida de los aviones no vale para nada? Que está recalentada, que no tiene sabor… Aunque algunas compañías han dado un paso al frente y debo decir que no todas prestan la misma atención a su servicio de comidas a bordo, ese mantra está extendidísimo.

Incluso personas que no han volado nunca te dirán que en los aviones se come fatal. Seguramente sean del mismo parecer que los que se quejan por pagar más de 30 euros por un billete a Baleares. ¿Qué robo, eh? 🙂

El avión de McDonalds. I’m lovin’ it

Hay algo en lo que sí nos pondríamos muchos de acuerdo: Todos (o los carníboros) podríamos decir la siguiente frase: «Oye, pues una hamburguesita de McDonalds sí me comería«.

Esa frase retumbó en los ejecutivos de Crossair hace casi 30 años, y apostaron por una idea loca. Y a mi me encanta contarte cosas muy locas.

Te presento el avión de McDonalds.

Un poco antes, concretamente en 1991, Swissair adquiría varias unidades de MD-81, uno de los aviones más comunes en la época. Esos aparatos, desarrollados a partir de la base de los Douglas DC-9, podían transportar, dependiendo de la configuración, entre 150 y 172 pasajeros.

Bajo matrícula suiza HB-IUH, el MD estuvo surcando los cielos con los colores de la aerolínea suiza hasta 1996, cuando pasó por Shannon (Irlanda) y, tras un proceso de reconversión a MD-83, fue vendido a Crossair, compañía suiza especializada en vuelos chárter.

¡Uy! ¿He dicho Shannon? Si eres lector asíduo al blog recordarás que era el aeropuerto donde el pequeño A318 de British Airways hacía escala técnica antes de volar a Nueva York. Te dejo el post aquí para que lo leas al terminar este 😉

Bien, retomamos. Perdón por el off-topic. Decía que Crossair compró un MD-83 a Swissair. Y en ese momento ocurre la magia: 3 compañías deciden juntarse y montar una joint-venture. Esas empresas fueron Crossair, que disponía de un avión, Hotelplan, que quería vender paquetes de avión y hotel para familias en destinos mediterráneos, y McDonalds Switzerland.

Además de motores más potentes como parte de la conversión a MD-83, ese avión recibe un nuevo kit de asientos de color sobre de ketchup, y el fuselaje es teñido de rojo, con la gran M presidiendo el aparato desde la cola.

Si se hubieran quedado ahí, la campaña de promoción ya habría sido espectacular. Por poner un ejemplo, Level ha anunciado un acuerdo con el Mago Pop, que incluye el vinilado de un A330 que cubrirá la ruta entre BCN y JFK. Yo ahí no espero encontrarme al mago en cada vuelo haciendo sus mejores números.

Pero ya sabes, los helvéticos no dejan nada a la improvisación. En ese avión que unía Suiza con las principales ciudades mediterráneas se servían BigMac, Nuggets de pollo… ¡hasta batidos!

«This is your captain speaking on the McPlane flight from Zurich to Palma. Big Macs and milkshakes will now be served.»

La única limitación estuvo en las patatas fritas. Meter una freidora a toda potencia a 30.000 pies de altura podría haber convertido ese avión en una bola de fuego 😀

Especial atención a los niños

Los niños, que normalmente son los que más se aburren en un vuelo, fueron puestos en el centro de la ecuación. Recibían juguetes, un certificado de vuelo e, incluso, se les permitía entrar en la cabina para conocer en primera persona cómo se pilotaba ese avión.

Personalmente considero un gran acierto llegar a adaptar tanto un producto al cliente final. Un directivo de Crossair de la época afirmaba que se podía considerar un paso atrás dejar de servir champán a bordo para ofrecer batidos, pero estaba igualmente orgulloso de ofrecer una experiencia adaptada a famílias. ¡Chapeau!

¿Dónde está el avión ahora?

Crossair absorvió Swissair en 2002, antes de formar la Swiss International Airlines, aún en activo en nuestros días, y podríamos pensar que este avión terminó recortado y convertido en llaveros.

Nada de eso. El aparato fue vendido a una aerolínea turca llamada FlyAir (Código IATA F2) y, después de dar barrigazos por medio mundo terminó en Iran, en propiedad de Kish Air.

Pues bien, el avión en cuestión, con matrícula EP-LCO, sigue volando por Irán sin mucho problema. Con 31 años de antigüedad, este MD-83 sigue siendo localizable a través de este enlace en Flighradar24.

Posiblemente los pasajeros actuales de este aparato no conocen su historia, ni saben que este avión fue durante un tiempo el estandarte volador del capitalismo. Será nuestro secreto 🙂

MD-83 EP-LCO de Kish Air – Photo: Georgly Piskunov / Jetphotos

Menú a bordo en los aviones

Volviendo a hablar de la comida a bordo en aviones, hay dos vuelos que recuerdo muy claramente: Un Madrid-Bankgok con Thai en el que comí un cordero exquisito allá por 2010 y, más recientemente, el menú a bordo de un BCN-JFK de Delta, con carta física como en un restaurante.

Como decía en el inicio de este post, las aerolíneas están apostando fuerte por recuperar ese engagement perdido tras un periodo de reducción generalizado de costes. El servicio de cátering es clave para ello. Iberia, por poner un ejemplo, firmó un acuerdo con la austríaca Do&Co para dar un paso más en esa dirección.

¿Quieres que haga un post comparativa de menús a bordo?

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Me gustaría mantener un debate sereno sobre las comidas a bordo de los aviones. ¿Me sigues en Linkedin y charlamos del tema?

¡Y aquí dejamos el post de hoy! No sé si conocías esta historia del avión de McDonalds, pero espero que te haya parecido interesante. ¡Me encantará conocer tu opinión en los comentarios!

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