MINI GP3 en el circuito de Estoril

El MINI más racing hasta la fecha: MINI GP3

MINI

El MINI GP (o John Cooper Works GP) siempre ha sido el máximo exponente racing de toda la gama MINI. Normalmente es el último modelo de cada serie, antes de que una nueva generación MINI empiece a producirse en sus plantas. Podríamos decir que es una última pincelada artística de un genio antes de cambiar de estilo. El MINI que no le teme a nada. Tiene una particularidad, y es que es una edición limitada y numerada. En las dos primeras ediciones del GP, se fabricaron 2000 unidades. En esta tercera edición, se produjeron 3000.

La saga GP empezó con la primera generación de BMW MINI, también llamada R53, y se alarga hasta nuestros días con el MINI GP3. Es con esta unidad tan especial a la que quiero dedicar mi primera review aquí.

MINI presentó, en el Salón del Automóvil IAA (El Salón de Frankfurt para los mortales) de 2017 un concepto de la tercera generación de este vehículo tan emblemático. En él, ya se podía observar esos enormes pasos de rueda ensanchados o un gran alerón, en la línea de los 2 GP anteriores. Además, se rumoreaba que iba a ser el MINI más rápido jamás construido. Las expectavivas estaban por las nubes, y no se sabía si el público se iba a llevar un chasco. Así que, sin más dilación, os presento el MINI GP3:

Exterior

Ya estábamos avisados. El MINI GP3 iba a ser rompedor y no defraudó. Se esperaba una versión más contenida que el concept presentado, pero se aproximó muchísimo.

El color elegido fue el Racing Grey combinado con multitud de detalles en Chili Red, ese color ya histórico en MINI.

Llantas forjadas de menos de 9kg de peso, frenos grandes, alerón sobredimensionado, y pasos de rueda ensanchados. Bajo mi punto de vista, una versión street legal de un MINI de carreras.

Interiores

Hay un detalle que llama la atención más que cualquier otro: Una gran barra de torsión detrás. Sin asientos traseros, este MINI deja muy claro que es especial. Los acabados interiores son espectaculares y llenos de detalles: las levas del cambio de marchas, el salpicadero, y otros detalles están impresos en 3D, una técnica que MINI ya emplea en otros modelos.

Como punto negativo, echo de menos unos asientos distintos, a la altura de una edición limitada como esta. El GP 3 monta los asientos JCW que podemos instalar en cualquier MINI.

Mecánica

El mejor MINI fabricado hasta el momento. Sin lugar a dudas.

Monta el mismo bloque 2.0 de origen BMW que en los John Cooper Works arroja 231cv, pero vitaminado hasta entregar 306cv. El motor entrega ese pico de potencia a altas revoluciones, pasadas las 5000, manteniendo esa potencia casi hasta el corte, mientras que entrega su máximo de par a tan sólo 1700rpm. Como veis, un set up muy elástico que deja el 0-100 de este MINI en 5.2 segundos.

La suspensión saca su mejor versión de tramo, siempre que el asfalto esté en buen estado. De lo contrario, su dureza se vuelve como un partido del Barça de Koeman: una tortura. A destacar también el diferencial autoblocante mecánico, algo que MINI llevaba bastantes años sustiyuyendo por su equivalente electrónico.

Sus frenos con pinzas de 4 pistones te hacen sentir seguro, hasta en los momentos de máxima exigencia. No se aprecia demasiada fatiga tras una rodada larga. Podemos afirmar que los frenos están a la altura del conjunto.

Este MINI monta un sistema de escape específico. Eso, junto a la reducción drástica del aislamiento interior, dota este MINI de un sonido de coche de carreras.

Mis sensaciones: Es un buen coche, pero es un buen MINI?

Esa misma pregunta me hice en 2017 cuando probé esta generación de MINI con un Cooper S. Acostumbrado a los MINI de primera o segunda generación, este se sentía más pesado y menos ratonero. Más efectivo en curvas rápidas, pero poco dispuesto a apurar frenada antes de bajar 2 marchas de golpe.

En cambio, conducir el GP3, gracias a sus ajustes mecánicos, es como ir en modo fácil del Gran Turismo. Corre mucho, frena mucho, y agarra muchísimo. Esos 306cv (que ya podemos disfrutar también en los Clubman y Countryman John Cooper Works hacen un match perfecto con los 1330kg de peso.

Los frenos se sienten poderosos y no muestran señales de fatiga ni después de un tramo exigente. Junto a los ajustes de suspensión te permiten llevar el coche muy cerca del límite. Quizá te deja algo frío ese mismo hecho: vas muy rápido pero no tienes esa sensación.

Me gustaría sacar a relucir los 2 principales contras de este MINI: El primero, que el cambio automático es algo lento, obligándote a anticiparte bastante si quieres seguir manteniendo un ritmo de conducción alto y no abusar del freno. Podrían haber pensado en los puristas del cambio manual y haber dado la opción.

El segundo contra, y el más importante, es que no tengo uno. Es sin duda uno de los coches que tendría en mi garaje de poder tener una buena colección de vehículos.

Y hasta aquí mi review del GP3. ¿Estáis de acuerdo con mi análisis, o echáis algo en falta? Os leo en los comentarios y en Linkedin o Twitter. Mientras tanto, os dejo con una foto del shooting que hicimos al GP3 junto a Antoni, amigo y propietario de un precioso MINI John Cooper Works GP de primera generación con el que comparto aventuras en TheComminity.

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11 comentarios en “El MINI más racing hasta la fecha: MINI GP3

  1. Muy buen post, y muy buena pinta tiene la pulguita, que barbaridad. Sigue así campeón, dentro de poco te vemos en las carreras by mini.

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