¡Se subasta un Mini histórico!

MINI

No sé cómo te pillo de cash este finde. Pero te voy a mostrar algo que te hará pensar en vender a tu perrito recién nacido si es preciso. Al lío.

Esta semana, la prestigiosa casa de subastas Bonhams saca a la venta una pieza muy especial. Un Mini de 1963 que, de la mano de BMC, compitió en numerosas pruebas de la época. Como ya habrás podido cuadrar por fecha, estamos hablando de Rallyes como el RAC, el Monte Carlo… También de pilotos como Paddy Hopkirk, Rauno Aaltonen, Pat Moss

El 569FMO en Monte Carlo

569FMO: ¡Toma mi dinero y corre!

Pues bien, esta unidad que sale a subasta tiene matrícula 569FMO, así que he decidido investigar un poco sobre este Mini.

Si lo medimos sólo por resultados deportivos, el 569FMO tiene una trayectoria algo discreta, en comparación con otros Mini. Esta unidad, con Rauno Aaltonen a los mandos, terminó en séptima posición el Rally Monte Carlo de 1964, el año en que Paddy Hopkirk consiguió la victoria general con el famosísimo 33EJB y su dorsal 37 en las puertas.

Más tarde, cuando fueron a disputar el «Prestwich Hill Climb» el 33EJB de Paddy Hopkirk tuvo un problema mecánico y no pudo competir. Como la prueba era retransmitida por la BBC para todo el Reino Unido, desde BMC se les ocurrió darle el 569FMO a Hopkrik… con el 37 en las puertas.

Otra curiosidad de este Mini es que en 2005 acudió al festival de Goodwood y fue pilotado por el mismísimo Rauno Aaltonen. En declaraciones tras conducir «su» Mini después de 40 años, dijo que fue exactamente tal y como lo recordaba. ¡Lagrimilla, Rauno!

El 569FMO en Goodwood

Lo que te decía. Prepara mucho dinero para gastar en este coche si estás pensando entrar al trapo e ir a por él. Por poner un poco de contexto, hace un tiempo Silverstone Auctions vendió el Mini con matrícula DJB93B por más de 140.000€.

DJB93B: Otro Mini con pedigree

Espera, cowboy. ¿Has dicho DJB93B? Mira qué tengo por aquí…

BMC Factory DJB93B Mini Monte Carlo
DJB93B en la fábrica de BMC en Cowley – Foto de mi colección

Esta unidad comparte incicios con el 569FMO, sólo que con, bajo mi punto de vista, mejor palmarés y mayor número de batallitas.

Para empezar, en el Acropolis Rally de 1965. Con Timo Mäkinen y Paul Easter, tuvieron que abandonar después de que el Mini ardiera en llamas y sufrir multitud de problemas técnicos previamente. Fijaos cómo se reparaban (o se intentaba, al menos) los coches de carreras en los 60’s.

DJB93B tras su incencio – Fuente desconocida

La gloria para este Mini llegó ese mismo año, pero con un piloto distinto. El finlandés Rauno Aaltonen subió al cajón más alto en el RAC Rally (Rally de la Gran Bretaña en la actualidad), siendo la única vez que un Mini ha logrado esa victoria «en casa».

En 1966 ese Mini cambió de manos, y fue el piloto Tony Fall quien se llevó una de cal y otra de arena. Déjame parar un segundo y preguntarte algo:

En la frase "una de cal y otra de arena"... ¿Cuál es la buena?

Ver los resultados

Cargando ... Cargando ...

Ahora sí, disculpa. Decía que en 1966, Tony Fall consiguió una victoria pero también dejó el Mini hecho un trapo.

La victoria llegó en el Rally de Escocia, donde Fall junto a Mike Wood superaron a todos los Ford Cortina y Saab 96 Sport de la época. Segunda victoria consecutiva para ese Mini tras la de Aaltonen en el Reino Unido.

El accidente tuvo lugar en el Rally de Londres (Gulf Rally) y creo que voy a dejar que tú mismo veas como quedó el Mini 🙂

El DJB93B hecho un cristo tras su accidente en el Rally de Londres (1966)

En ese mismo Gulf Rally de 1966, Pat Moss, otro nombre propio en la historia de Mini, terminaría en segunda posición de la general con un Saab. Puedes descubrir quién fue Pat Moss y qué representa para la cultura del automóvil en este enlace.

Después de unos años de sonrisas y lágrimas, el DBJ93B fue vendido y ya en manos de particulares ha gozado de una jubilación dorada. Restauraciones, limpiezas exhaustivas, invitaciones a eventos como Goodwood… ¡Una vida de estrella del rock!

Como os he dicho en el inicio de esta segunda parte del post, el Mini fue subastado por la nada despreciable cantidad de 141.000 euros. Poco me parece por un pedazo de historia del automóvil.

¡Hasta quí el post de hoy! Espero que te haya gustado conocer algunas particularidades de los Mini de carreras de los 60. Aunque en realidad todo el artículo ha sido una excusa para mostrarte la foto original del DJB93B que me llegó justamente esta semana 😉

Como siempre, espero con muchas ganas tu comentario tanto aquí como en Twitter o Linkedin y tu suscripción a mi newsletter para que recibas antes que nadie mi post semanal de los sábados. ¡Es gratis y sólo tienes que introducir tu nombre y email aquí debajo!

¡Hasta la semana que viene!

Actualizazión 16 de abril de 2023: El 569FMO se subastó ayer en Bonhams y alcanzó un precio de 143.750 libras, que al cambio actual son más de 162.000€.

¡Nos deja otro mito! Adiós al MINI Clubman

MINI

Últimamente no gano para disgustos. Primero tocó despedirnos del Boeing 747. Ahora me quitan el MINI Clubman. ¿Qué está pasando este 2023?

Podemos considerar el MINI Clubman como el bicho raro de la familia. Ya en su lanzamiento en 1969, el diseñador Roy Haynes dijo algo tipo «La impresión de que solo las cosas feas pueden ser funcionales ha desaparecido» (toma ya). La versión familiar del pequeño Mini lanzado 10 años atrás causó sensación y pronto fue ganándose el cariño del pueblo.

Mini Clubman en 1969

Años después, ya en 2007 y con MINI establecida como marca, presentaron la segunda variante del Clubman con un par de particularidades:

  • Las puertas-maletero. En vez de un portón de maletero común, contaba con 2 puertas.
  • Una única puerta de acceso a las plazas traseras se encontraba en el lado derecho.
MINI Clubman R55 – 2007

Sí, en MINI pensaron que montar 2 puertas traseras incrementaría mucho el peso del vehículo y que, además, llevaría a rediseñar el acceso al depósito de combustible. Así pues, decidieron que sería buena idea dotar el Clubman con una única puerta… en el lado derecho. Que no está mal en Europa y en los países donde conducimos por la derecha, pero en el Reino Unido esa puerta se llamaba «la mata suegras» por razones obvias 🙂

Con la tercera generación de MINI no tardó en aparecer un nuevo Clubman. Más largo y con, esta vez sí, todas las puertas, es quizá uno de los MINI más bonitos que existe bajo mi punto de vista.

Foto que muestra la belleza y el estilo verdadero. También, en primer plano, un MINI Clubman F55.

El clubby, en la actualidad, cuenta con unas ventas bastante discretas (unas 30.000 unidades al año), lo que ha llevado a MINI a renunciar a la producción de su cuarta generación. Lo hace, eso sí, lanzando una edición especial (¿cuántas llevamos ya en 2023?) limitada a 1969 unidades.

Esta versión, llamada Final Edition, dará a elegir entre 3 colores (Nanuq White, Enigmatic Black y Melting Silver) y contará con las motorizaciones Cooper y Cooper S (gasolina y diésel).

MINI Clubman F55 – Final Edition

En cuanto al equipamiento específido de esta edición especial, destaca la combinación de colores cobrizos para las llantas, o multitud de detalles en color Shimmer Copper.

El interior, que me recuerda especialmente otras ediciones especiales como el MINI Countryman Untamed Edition, cuenta con unos asientos preciosos en tonos marrones. Dentro también disfrutamos de las inscripciones «Final Edition» en el volante o el salpicadero.

Como siempre, estos MINI salen a tope de equipamiento audiovisual: El equipo Connected Media de serie incluye una pantalla táctil de 8.8 pulgadas en la consola central, con integración de smartphone para usar Apple CarPlay.

Os voy a dar un consejo para este y para cualquier MINI que compréis:

¡Elegid siempre el opcional de altavoces Harman Kardon!

Jordi Batlle – Consultor en altavoces y extras absurdos para MINI

No descubro nada si afirmo que MINI sabe cómo hacer coches especiales y exclusivos. Aunque yo, sinceramente, sólo tengo corazón para un Clubman y es este R55 que fue showcar de AllMINIWorkshop.

Mi amigo Nacho y su precioso Clubman

¡Aquí termina el post de esta semana! Además de animarte a conectar en Twitter o Linkedin, te pido, si te gusta el contenido que publico, que te suscribas a mi newsletter. Recibirás un email semanal con mi último post, y estarás al día de las novedades de este blog. Sólo tienes que introducir tu nombre y email aquí debajo.

¡Hasta la semana que viene!

Sorteo – Pack de merchandising MINI – ¡Ya tenemos ganador!

MINI

¡Ha llegado el día! Tal y como os anuncié en el post del MINI Cabrio eléctrico, hoy 15 de marzo he realizado el sorteo del pack de merchandising de MINI, gracias a la colaboración de Augusta Aragón, Concesionario Oficial BMW – MINI en Zaragoza.

He configurado el sorteo a través de la plataforma Sortea2 y, excluyéndome a mi , había un total de 104 participantes.

Por razones obvias, y como ya hice en anteriores sorteos, he ocultado parte del correo electrónico.

La ganadora es Cristina M. ¡Enhorabuena! Muy pronto recibirás un correo electrónico en el que te solicitaremos una dirección de envío.

Para los que no habéis salido ganadores no os preocupéis. Muy pronto anunciaré más sorteos entre los suscriptores, el verdadero alma de este blog. Si aún no os habéis suscrito aquí debajo lo podéis hacer sin esfuerzo. Es gratis y recibiréis un correo semanal con mis nuevos post.

Mientras tanto, podéis conectar conmigo en Twitter o Linkedin, donde podemos charlar de aviación, Minis, tecnología… ¡o de música indie! 😉

Patt Moss en un Mini Cooper con matrícula 737ABL

Pat Moss: La verdadera pionera

MINI

Pat Moss es una de las figuras más especiales que se ha puesto al volante de un coche y, concretamente, de un Mini. Es también una fuente de inspiración que me gustaría daros a conocer en la entrada de hoy, justo unos días después del 8M. Si os parece, primero os digo el «qué» y el «cuándo» y después pasamos al «cómo». (¿Sabéis si esas 3 palabrejas aún llevan tilde según la RAE? Yo ya me pierdo…)

Pat Moss ganó el Tulip Rally en 1962 a los mandos de un Mini. Que está bien, eh. No me malinterpretéis. Una victoria en un rally, pues bien. Yo no tengo ninguna. Vamos a indagar un poco a ver qué más encontramos en su vida.

La competición en sus venas

Moss nació en diciembre de 1934 y ya llevaba la competición en sus venas. Concretamente, la competición de saltos de caballo, donde muy pronto ganó su primer campeonato. Empezó a compaginar el caballo con los coches de carreras gracias a la insistencia familiar. Con 11 años aprendió a conducir y terminó usando las ganancias de los campeonatos de salto en caballo para comprar sus propios coches de carreras.

Con 18 años compitió con un Triumph pagado por ella misma y, tras recibir la negativa de la marca para sponsorizarla, BMC (la British Motor Company) sí vio su talento y le ofreció un contrato para competir con ellos los próximos años, con varias de las marcas del grupo. Recordamos que BMC fue creada en el año 1952 y terminó agrupando a Morris, MG, Wolseley, Riley, Austin, Austin-Healey, Vanden Plas, Jaguar y Daimler.

Después de varias victorias en la categoría de mujeres de los rallyes, en 1960 llegó a ganar el Rally de Lieja absoluto, a los mandos de un Austin Healey.

Austin Healey de Pat Moss – Wikipedia Commons

Let’s Mini, Pat!

Pero, qué queréis que os diga, lo verdaderamente alucinante empieza en este punto del artículo. Como bien sabéis, el Mini se presentó en 1959 como un utilitario económico y de bajo consumo. Nadie pensó en que fuera la base de un coche de carreras… Excepto John Cooper. Sí, el ya famoso preparador de bólidos que terminó revolucionando la F1 vio potencial en ese pequeño utilitario y decidió ponerse manos a la obra. De ahí surgió el Mini Cooper.

¿Y qué pasó cuando le dieron un Mini Cooper a Pat Moss? Magia, amigos. Moss participó, junto a Ann Wisdom en el Tulip Rally de 1962 entre caras de incredulidad de pilotos y aficionados. 2 mujeres y un Mini. No podía ser. La dupla se llevó el gato al agua y terminó primera en la general, dándole a Mini su primera victoria en el campeonato de rallyes. Una carrera de dos mil quinientos kilómetros ganada por un coche pequeño y subestimado y pilotado por una mujer. Imaginad las caras.

Pat Moss girando cuellos con su Mini

Incluso, se dice que los resultados tardaron varias horas en ser publicados, hasta el punto que Pat Moss se enteró que había ganado durante la noche y despertó a Ann con sus gritos de alegría.

Después de eso, Moss pasó por Ford para terminar pilotando un Saab junto a su marido, el sueco Erik Carlsson. Pat Moss editó dos libros, el primero junto a Carlsson titulado «The Art and techniques of driving» en 1965, al anunciar su retirada del motorsport. Un par de años más tarde, publicó una autobiografía bajo el título «The Story So Far».

Moss terminó su carrera como piloto con un palmarés envidiable: tres victorias absolutas y siete podios en Rallyes Internacionales, cinco veces campeona de Europa femenina, ocho veces ganadora de la Copa del Damas del Montercarlo.

Por su parte, su copiloto Ann Wisdom se convirtió en la primera copiloto profesional de la historia, también pionera en el uso de la toma de notas.

MINI, en 2022, y quiso homenajear a Pat Moss sacando una edición especial con su nombre y su firma. Un bonito gesto por el 60 aniversario de una victoria que abriría el camino a otros héroes como Paddy Hopkirk. Pero de este sr de Belfast igual os hablo otro día 😉

Como nota final, añadir que Pat era hermana de Stirling Moss, otra leyenda del automovilismo. Pero no he necesitado sacar la carta de un hombre famoso en el que apoyar a esta verdadera pionera del motorsport. Al contrario de la mayoría de artículos en medios de comunicación, creo que Pat Moss se merece el artículo completo por méritos propios.

Ella, y el resto de mujeres que han llevado un MINI al límite. En la foto de aquí abajo, encontraréis a Marta Súria, quien me hizo vibrar en la MINI Challenge España, pero también podría nombrar a Laia Sanz, quien buscó los límites del MINI de X-raid en el Rally Dakar.

Marta Súria en la MINI Challenge España

Hemos llegado a la meta del artículo de esta semana. Estaré encantado de leer vuestros comentarios aquí, en Twitter, o en Linkedin. Os añado que queda sólo una semana para conocer quién se lleva el pack de merchandising de MINI que sorteo entre todos los suscriptores a la newsletter. Si aún no lo habéis hecho, en este enlace podéis hacerlo. Es gratis y no os lleno el buzón de spam 😉

¡Hasta la semana que viene!

MINI Cabrio electric

El MINI de los 61.000€

MINI

Estas semanas leía con curiosidad acerca del lanzamiento del primer MINI Cabrio totalmente eléctrico. La ecuación es muy clara: MINI Cabrio + Full electric. Es una combinación ganadora.

Ahora bien, todos los medios destacan el precio de 61.000€ y, como siempre, las voces negativas se escuchan más altas que las positivas. Antes de empezar a razonar si doy por bueno ese precio o me parece una barbaridad, hablemos del vehículo en sí y las novedades que aporta.

El principal reclamo de este kart descapotable es el hecho de que se trata de una edición limitada. MINI ha optado por producir 999 unidades del MINI Cabrio 100% eléctrico, de las cuales solo 53 llegarán a España. Para ello, refuerzan mucho la idea que es el primer vehículo que van a producir con una serie corta, sin pensar en fabricar millones de unidades.

Otra gran novedad, la cual me parece brillante, es la composición de las llantas. A simple vista, parecen las que monta el MINI Cooper SE, pero estas en concreto están fabricadas aluminio reciclado (o secundario) en un 100%. Eso es un paso más que BMW, como grupo, está dando para reducir su nivel de emisiones. “This is the way”, que diría Pedro Pascal debajo de un casco mandaloriano.

El nuevo cabrio, además, monta de serie algunos extras interesantes, como la calefacción en volante y asientos o el Head Up Display (HUD) con información en tiempo real de la eficiencia en nuestra conducción.

Su autonomía declarada de unos 200km reduce sus posibilidades. Bajo mi punto de vista, y en contra de lo que diría mi amigo (y Real MINI Fan) Vicente, el MINI Cabrio es un coche urbano o de verano. Este MINI Electric descapotable refuerza más mi teoría.

Ahora vamos al salseo: ¿Vale los 61.000 euros que cuesta?

Hay varios factores a tener en cuenta para responder esta pregunta. El primero es el aumento del coste de producción. Si pagamos el doble por una botella de aceite, o la factura eléctrica se ha disparado, hay que entender que en una fábrica también usan electricidad y tienen que pagar sus facturas.

Después, como segundo argumento a tener en cuenta es que se trata de una producción limitada a 999 unidades en todo el mundo. Además, han pasado de la idea embrionaria a hacer realidad el coche en menos de un año. Eso es un hito en la fabricación de automóviles.

La respuesta automática es decir que «no». En mayúsculas y exclamaciones infinitas. Que 61.000€ por un descapotable con 200km de autonomía es una locura. Pero, amigos, el MINI nunca ha sido un coche racional. Pocas personas compran un MINI pensando en aerodinámica o en autonomía. El “Go Kart Feeling” pasa a primer plano.

En base a mis últimas palabras, me enteraré de cuánto tardan en vender las 53 unidades en España y probablemente lo podremos discutir en Linkedin.

PD: Si queréis un descapotable exclusivo y no queréis asientos calefactables, por unos 30.000€ tenéis el MINI Moke Electric, la versión 100% eléctrica del coche playero por excelencia (perdonen mis lectores franceses pero el Mehari no tiene nada que hacer con el Moke). Os dejo el enlace para que lo veáis 😉

¡Y hasta aquí el post de hoy! Como siempre, os recomiendo que me sigáis en Twitter o Linkedin y que os suscribáis a mi Newsletter para recibir, con puntualidad británica, todos los nuevos post nada más publicarse.

Además, y como novedad, os recomiendo que estéis atentos porque el miércoles 1 de marzo anunciaré un sorteo relacionado con MINI y el contenido de este post.

¡Hasta la semana que viene!

MINI GP3 en el circuito de Estoril

El MINI más racing hasta la fecha: MINI GP3

MINI

El MINI GP (o John Cooper Works GP) siempre ha sido el máximo exponente racing de toda la gama MINI. Normalmente es el último modelo de cada serie, antes de que una nueva generación MINI empiece a producirse en sus plantas. Podríamos decir que es una última pincelada artística de un genio antes de cambiar de estilo. El MINI que no le teme a nada. Tiene una particularidad, y es que es una edición limitada y numerada. En las dos primeras ediciones del GP, se fabricaron 2000 unidades. En esta tercera edición, se produjeron 3000.

La saga GP empezó con la primera generación de BMW MINI, también llamada R53, y se alarga hasta nuestros días con el MINI GP3. Es con esta unidad tan especial a la que quiero dedicar mi primera review aquí.

MINI presentó, en el Salón del Automóvil IAA (El Salón de Frankfurt para los mortales) de 2017 un concepto de la tercera generación de este vehículo tan emblemático. En él, ya se podía observar esos enormes pasos de rueda ensanchados o un gran alerón, en la línea de los 2 GP anteriores. Además, se rumoreaba que iba a ser el MINI más rápido jamás construido. Las expectavivas estaban por las nubes, y no se sabía si el público se iba a llevar un chasco. Así que, sin más dilación, os presento el MINI GP3:

Exterior

Ya estábamos avisados. El MINI GP3 iba a ser rompedor y no defraudó. Se esperaba una versión más contenida que el concept presentado, pero se aproximó muchísimo.

El color elegido fue el Racing Grey combinado con multitud de detalles en Chili Red, ese color ya histórico en MINI.

Llantas forjadas de menos de 9kg de peso, frenos grandes, alerón sobredimensionado, y pasos de rueda ensanchados. Bajo mi punto de vista, una versión street legal de un MINI de carreras.

Interiores

Hay un detalle que llama la atención más que cualquier otro: Una gran barra de torsión detrás. Sin asientos traseros, este MINI deja muy claro que es especial. Los acabados interiores son espectaculares y llenos de detalles: las levas del cambio de marchas, el salpicadero, y otros detalles están impresos en 3D, una técnica que MINI ya emplea en otros modelos.

Como punto negativo, echo de menos unos asientos distintos, a la altura de una edición limitada como esta. El GP 3 monta los asientos JCW que podemos instalar en cualquier MINI.

Mecánica

El mejor MINI fabricado hasta el momento. Sin lugar a dudas.

Monta el mismo bloque 2.0 de origen BMW que en los John Cooper Works arroja 231cv, pero vitaminado hasta entregar 306cv. El motor entrega ese pico de potencia a altas revoluciones, pasadas las 5000, manteniendo esa potencia casi hasta el corte, mientras que entrega su máximo de par a tan sólo 1700rpm. Como veis, un set up muy elástico que deja el 0-100 de este MINI en 5.2 segundos.

La suspensión saca su mejor versión de tramo, siempre que el asfalto esté en buen estado. De lo contrario, su dureza se vuelve como un partido del Barça de Koeman: una tortura. A destacar también el diferencial autoblocante mecánico, algo que MINI llevaba bastantes años sustiyuyendo por su equivalente electrónico.

Sus frenos con pinzas de 4 pistones te hacen sentir seguro, hasta en los momentos de máxima exigencia. No se aprecia demasiada fatiga tras una rodada larga. Podemos afirmar que los frenos están a la altura del conjunto.

Este MINI monta un sistema de escape específico. Eso, junto a la reducción drástica del aislamiento interior, dota este MINI de un sonido de coche de carreras.

Mis sensaciones: Es un buen coche, pero es un buen MINI?

Esa misma pregunta me hice en 2017 cuando probé esta generación de MINI con un Cooper S. Acostumbrado a los MINI de primera o segunda generación, este se sentía más pesado y menos ratonero. Más efectivo en curvas rápidas, pero poco dispuesto a apurar frenada antes de bajar 2 marchas de golpe.

En cambio, conducir el GP3, gracias a sus ajustes mecánicos, es como ir en modo fácil del Gran Turismo. Corre mucho, frena mucho, y agarra muchísimo. Esos 306cv (que ya podemos disfrutar también en los Clubman y Countryman John Cooper Works hacen un match perfecto con los 1330kg de peso.

Los frenos se sienten poderosos y no muestran señales de fatiga ni después de un tramo exigente. Junto a los ajustes de suspensión te permiten llevar el coche muy cerca del límite. Quizá te deja algo frío ese mismo hecho: vas muy rápido pero no tienes esa sensación.

Me gustaría sacar a relucir los 2 principales contras de este MINI: El primero, que el cambio automático es algo lento, obligándote a anticiparte bastante si quieres seguir manteniendo un ritmo de conducción alto y no abusar del freno. Podrían haber pensado en los puristas del cambio manual y haber dado la opción.

El segundo contra, y el más importante, es que no tengo uno. Es sin duda uno de los coches que tendría en mi garaje de poder tener una buena colección de vehículos.

Y hasta aquí mi review del GP3. ¿Estáis de acuerdo con mi análisis, o echáis algo en falta? Os leo en los comentarios y en Linkedin o Twitter. Mientras tanto, os dejo con una foto del shooting que hicimos al GP3 junto a Antoni, amigo y propietario de un precioso MINI John Cooper Works GP de primera generación con el que comparto aventuras en TheComminity.

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Bandera a cuadros: La MINI Challenge en España

MINI

La semana pasada os hablaba del Concorde, un avión supersónico. En esta ocasión quería contaros mi relación con el mundo de las carreras y la MINI Challenge. Como veis, combustible y velocidad vuelven a ir de la mano.

MINI Challenge UK: los orígenes

Tengo que echar la vista atrás, concretamente hasta 2008, para recordar mi primera experiencia en el mundo de las carreras de MINI. Unos cuantos valientes decidimos ir al Reino Unido a ver, en primera persona, de lo que eran capaces esos pequeños bólidos. En un mismo fin de semana, iban a compartir paddock 3 campeonatos relacionados con la marca británica:

Por un lado, teníamos los campeonatos de Mini Seven y Mini Miglia, en los que se baten Mini clásicos, siendo la Mini Miglia la categoría reina en ese modelo.

Por otro lado, estaba la MINI Challenge. Dedicada al MINI moderno, marca ya propiedad del grupo BMW, funcionaba como copa monomarca de iniciación. Cuando digo iniciación, es Iniciación. Y eso, amigos, en un país como UK, es cierto. Allí se viven las carreras como algo prácticamente sagrado, y los jóvenes tienen oportunidades de empezar en el motorsport desde abajo.

En la fotografía que tenéis justo encima, podéis ver a familias enteras gozando de las carreras en la última curva de Castle Combe, llamada Camp Corner porque detrás de esos árboles hay una magnífica zona de acampada para pasar la noche entre día de carreras, y día de carreras. 


MINI Challenge España: Rozando la perfeccción

En 2009 se anuncia que la MINI Challenge será una realidad también en España. Con el lanzamiento de la segunda generación de BMW MINI, llegaron los Challenge R56.

En ese momento, desde TheComminity empezamos a darle muchas vueltas, quizá poseídos por una emoción desmesurada. Finalmente, decidimos que íbamos a ir a todas las carreras. Ay, amigos, cuando digo a todas, es A TODAS:

Durante los 3 años que duró el campeonato, movilizamos a toda la comunidad MINI española de circuito en circuito. Además, para los que debían quedarse en casa, les dimos toda la información al minuto, accediendo a todos los circuitos como medios acreditados.

Pudimos disfrutar de circuitos tan especiales como el Jarama, Albacete, Cheste, o Jerez. Circuitos internacionales como Estoril o Portimao. ¡Hasta gozamos con carreras nocturnas!

Como siempre, organizábamos un fin de semana redondo para la comunidad MINI. Ello incluía alojamiento en destino, cenas en restaurantes seleccionados… no podía faltar tampoco la parte lúdica con bailes hasta altas horas de la madrugada, pero mi editor (jaja!) no me deja hablar de ello.

Estar presentes en todas las carreras generó una unión espectacular entre fans, la marca, y los equipos participantes.


Clientes convertidos en fans. Fans convertidos en clientes.

MINI España realizó un despliegue brutal por su parte, facilitándonos mucho las cosas:

Organizaron accesos a pista para los aficionados, copilotajes con pilotos oficiales, había tienda de merchandising dentro del paddock, y hasta incluso había accesos VIP al hospitality con el que los fans de MINI compartíamos los fines de semana con pilotos, mecánicos, sponsors… Eso finalmente nos convirtió en familia.

Volcarse de ese modo con la comunidad de fans es algo muy poco frecuente hoy en día, y considero que fue todo un acierto por parte de MINI España. Somos conscientes que MINI, como marca, es distinta a las demás, ya que lleva detrás una comunidad enorme a nivel mundial, pero esas temporadas 2009, 2010 y 2011 fueron la demostración de que las marcas pueden orientarse al cliente/usuario sin temor a nada. Por poner un ejemplo, una gran parte de aficionados que fueron (fuimos!) a la mayoría de carreras, han (hemos!) seguido comprando MINI, en vez de optar por otras marcas.

Años más tarde conversé con José Manuel de los Milagros, campeón de la MINI Challenge en 2010,  y reconocía que el ambiente generado en esas tres temporadas fue algo inaudito.

Os dejo una entrevista que pudimos hacerle en 2021, justo antes de convertirse en el único piloto en conseguir la doble corona: MINI Challenge y Copa Cooper (o Racer actualmente)


Volvamos 2023: MINI Challenge UK y Copa Racer

En la actualidad, en el Reino Unido han sabido seguir manteniendo la esencia de las carreras con su campeonato MINI Challenge, al cual han ido añadiendo categorías a medida que MINI fabricaba nuevos modelos en su factoría de Oxford. Con la salida a producción del MINI F56, el cual monta un motor BMW (por fin!) de 2.0, se creó una categoría superior, en la que los vehículos llevan un nivel más alto de preparación. Han conseguido mantener la categoría de promoción, con los MINI Cooper, pero a su vez han logrado añadir un plus de espectáculo con coches más potentes y, como consecuencia de ello, de mejores pilotos. Además, comparten parrilla con mi campeonato preferido: la BTCC. ¡No se puede pedir más!

Ejemplo de seguimiento de la MINI Challenge en el Reino Unido – Photo: MINI Challenge UK


En nuestro país existe un campeonato monomarca llamado Copa Racer, el cual se disputa con MINI Cooper 1.5 modificados, que está dando un buen espectáculo. Salvo alguna carrera puntual, no han conseguido arrastrar a los fans en masa como sí hizo su predecesora. También hay que tener en cuenta que se lanzó (y tuvo que posponerse) por la pandemia del Covid-19. El campeonato empezó llamándose Copa Cooper pero tuvieron que cambiarle el nombre, entiendo que por problemas legales con la utilización de ese mítico apellido convertido en imperio. Al menos, eso quiero pensar yo, y así lo dije en este artículo en TheComminity al afirmar que el cambio de denominación era un error mayúsculo.

Os dejo con un vídeo que hicimos, también desde TheComminity, junto a Fernando. Por cuando se hacen las cosas bien, hay que decirlo.


Copa Racer 2023: Nuevos vehículos y mayor espectáculo.

Desde la dirección de la Copa Racer se afirma que 2023 viene cargado de sorpresas, y anuncian que a mitad de temporada empezará a aparecer un nuevo modelo de vehículo. Por las imagenes, entendemos que se tratará de un Cooper S con mayor potencia, en la línea de lo que os decía unas líneas más arriba: Crear una subcategoría con vehículos de mayores prestaciones que doten el certámen de un mayor espectáculo.

Mientras vemos cómo evoluciona el maltrecho motorsport en nuestro país, y mientras vamos a UK a empaparnos de tradición minera, podemos seguir la conversación en los comentarios. También podéis conectar conmigo en Twitter o Linkedin. Recordad que podéis suscribiros al blog (¡¡es gratis!!) para recibir los nuevos post por correo. El 6 de febrero realizo un sorteo entre todos los suscriptores. Más info aquí.

¡Hasta la semana que viene!

Aniversario TheComminity

El emocionante día que vestimos un MINI de avión

Automoción, Aviación, MINI

Como bien os dije en el primer post, este nuevo blog iba a combinar mis dos pasiones: Los MINI y la aviación. Pues bien, no se me ocurre ningún día de mi vida en el que ambas cosas se unieran con tanta fuerza.

Corría 2014, todos éramos más jóvenes, nacía Podemos con Pablo Iglesias como cara visible… y el nuevo MINI. La tercera generación del MINI moderno aterrizaba para agrandar su leyenda y seguir haciendo historia en el mundo del automóvil. 

Espera, ¿he dicho “aterrizaba”? Pues sí. Aterrizaba. Y es que en medio de la locura constante de eventos en la que TheComminity estaba inmerso, se nos ocurrió celebrar la llegada del nuevo MINI…haciendo volar nuestra imaginación.

black pencil on white paper


Es en ese punto en la que la mente de Fernando Durán y la mía empezaron a echar humo, empezamos a plasmar en papel lo que nos pasaba por la cabeza, por disparatado que fuera. 

Dejadme realizar un stop and go, en el que os voy a contar quién es Fernando:

Fernando Durán es amigo mío, y podría dejarlo aquí, pero no haría justicia a su figura. Yo siempre le defino como la mente más creativa que conozco. Pero tampoco sería justo obviar que es la persona que me empujó a abrir mis horizontes profesionales, con una incursión en el mundo del cine y la publicidad, lo que me permitió hacer cosas muy molonas y acudiendo a Festivales de cine por la alfombra roja.

Dentro de ese cráneo hay algo que habrá que investigar en un futuro, porque no es de este mundo.

Es tan creativo que hasta cuando dice algo claramente imposible como “vamos a ponerle alas al nuevo MINI antes de su presentación oficial” tienes que preguntarle, en medio de una incómoda risa nerviosa, si se trata de una broma…


Pues no. Ese día no era una broma. Como habéis podido ver en la foto de aquí arriba, terminamos travistiendo un MINI en un avión y no contentos con ello lo expusimos en el mayor concesionario BMW-MINI de toda Barcelona. Además, organizamos un fin de semana completo para que fans de la marca, procedentes de todos los puntos de nuestra geografía, pudieran respirar gasolina… y aire puro. 

Empezamos a trabajar sin descanso para dotar esos dos días de contenido, y conseguimos que una caravana multicolor de MINI entrara en un aeródromo, que los propietarios pudieran visitar por dentro sus instalaciones, sortear un vuelo en un avión acrobático ruso Yak-52… Incluso los MINI vestían sus mejores galas, con un dorsal personalizado en forma de etiqueta de maleta.


¿Y cómo íbamos a dar publicidad offline al evento? Repartiendo tarjetas de embarque. No podía ser de otra manera 😉

Además, buscamos patrocinadores para reducir el coste de la actividad a nuestros socios y poder hacer sorteos de productos para todos ellos. 

Fueron meses de trabajo intenso, dinero invertido en cafés, y muchas noches sin dormir para que todo saliera perfecto. Pero podemos decir que finalmente hicimos algo de lo que nos sentimos orgullosos. Ni que sea por las risas que nos echamos mientras lo organizamos todo.

Os dejo con un vídeo que resume en menos de 3 minutos ese fin de semana… de altura.

¿Qué os ha parecido? ¿Os animaríais a acudir a un evento de estas características? ¡Estaré encantado de leeros en los comentarios o en Linkedin!